* Auspiciado por el Departamento de Cultura de AMIA
* Declarado de interés por el Centro Contemporáneo de Estudios Judaicos y Sionistas Organización Sionista Argentina
* Declarado de interés por el Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí - CIDICSef
* Auspiciado por el Departamento de Hagshamá, de la Organización Sionista Mundial www.hagshama.org.es

Año VII - Nº 189
30 de Junio de 2014 / 2 de Tamuz de 5774
Ciudad Autónoma. de Buenos Aires - Argentina
Email  Cultural@arnet.com.ar
Editores:  Alicia V. de Benmergui - Salvador Benmergui
Edición quincenal

* Indice *

Se cumplen Cien años del Atentado de Sarajevo.
Inicio de la Gran Guerra.

Los Sefardíes ó judeo-españoles por Bernardo Rebassa Asenjo.

* El Judío que inventó una nueva manera de vestir

 

* La Verdadera Historia de Sir Montague Burton

 

Selección y Traducción
Alicia Benmergui

 


Charles Ephrussi

 


Louise Cahen D' Anvers Amante de Charles Ephrussi

 

 

 


Liebre de los ojos de Ámbar

 

 

 


Palacio Ephrussi en Viena


Palacio Ephrussi en París


Fuentes:  Elizabeth Melanson. La influencia de los patrocinadores judíos en transformación estilística de Renoir a mediados de la década de 1880. Volumen 12, Número 2 .Otoño 2013 The Telegraph Gerald Jacobs. La liebre con ojos de ámbar: una herencia oculta por Edmund de Waal. 20 de junio 2010 INHA.Institut National du Histoire de l art.Ephrussi, Charles. Publicado 25 de septiembre 2009. Memoria recuperada de una familia judía

 

AMIA   Dto. de Cultura

 

*CURSO DE HISTORIA*   

Grupo1:
Lunes 7 y 21 de julio 19.00 Hs.

Grupo 2:
Lunes 14 y 28 de julio 19.00

Hs.  Microcine de AMIA Pasteur 633

Prof. Alicia Benmergui

“A 100 AÑOS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL, EL MUNDO JUDÍO DE EUROPA ORIENTAL Y OCCIDENTAL. IDEARIOS Y MOVIMIENTOS SOCIALES Y POLÍTICOS”

Ciclo relacionado con el próximo Aniversario de los Cien Años del Inicio de la Primera Guerra Mundial-La Gan Guerra

Alrededor de este curso, giran previa y posteriormente algunos de los momentos más importantes de la historia del judaísmo moderno y del mundo.

Estas charlas serán ilustradas con films y videos

 

 

La Familia Ephrussi y La Liebre de los Ojos de Ámbar

Pintura de Renoir  "El almuerzo de los remeros"
Al fondo con galera y levita negra la figura de Charles Ephrussi
 

La historia de la familia Ephrussi ha sido contada en una hermosa novela por su último descendiente Edmund de Wall  en el libro "La liebre de los ojos de Ámbar", es la historia de una rica dinastía judía, que logró amasar una enorme fortuna. Desde que partieron de Rusia hasta que Edmund de Wall, uno de sus últimos descendientes llega a Japón para recoger la herencia de las 264 netsuke coleccionados por Charles Ephrussi. Es la historia del recorrido existencial de su familia y sus miniaturas.

Edmund de Waal es un ceramista de renombre, y además ha heredado de sus antepasados el amor al arte.

La historia de la familia Ephrussi comenzó en Odessa, en la Rusia zarista cuando Charles Joaquín Ephrussi (1793-1864) en 1850 proyectó la expansión de su negocio desde Odessa, convirtiendo su comercio de granos en una gran empresa que monopolizaría el mercado de trigo. En 1860 la familia Ephrussi se convirtió en la mayor exportadora de granos del mundo. Así como James de Rotschild, fue conocido como Le Roi des Juifs (El Rey de los Judíos), Los Ephrussi eran vistos como Les Rois du Blé (Los Reyes del Trigo).

 La meta de los Ephrussi fue armar una red de contratos y financiar enormes proyectos: puentes sobre el Danubio, ferrocarriles a través de Rusia y de Francia y canales para evitar inundaciones. Ephrussi & Company se transformaría de una casa comercial exitosa, en una empresa internacional de finanzas. Cada acuerdo obtenido con un gobierno, cada nuevo negocio con algún archiduque, cada compromiso con nuevos clientes aumentaba su creciente respetabilidad, era un paso al frente para progresar en los negocios de la época. Eran judíos que llegaron a tener su propio escudo de armas: una espiga y un barco heráldico, con tres mástiles y velas enfundadas

En 1857, dos hijos de Ephrussi, León (1826-1871) e Ignace (1829-1899), fueron enviados desde Odessa a Viena, a la capital del Imperio de los Habsburgo. Establecidos en una inmensa residencia en el centro de la ciudad, permanecieron allí durante diez años, yendo y viniendo entre las dos ciudades. Luego Ignacio continuó en Viena, con los negocios familiares en el  Imperio Austro-húngaro. León se instaló en París para manejar los negocios desde allí, pero murió en 1871, su hijo mayor Jules continuó ocupándose de las finanzas y Charles, su hermano, se convirtió en uno de los especialistas y coleccionistas de arte más importantes de finales del siglo XIX en Francia. Pasó un año en Italia, coleccionando obras de arte del Renacimiento, tales como dibujos, medallones, esmaltes y tapices. Después de su regreso a París, se dedicó a los temas del arte contemporáneo.

Su enorme riqueza le permitió convertirse en un erudito y especialista en diversas ramas del arte y convertirse en un colaborador habitual de la Gazette des Beaux-Arts, una publicación sobre crítica de artes. Ephrussi en sus relaciones con los más altos estratos sociales visitaba asiduamente los salones privados, dirigidos por anfitrionas de las familias más distinguidas, como Madame Straus, (Genevieve Levy, la viuda de Bizet) y otras tan importantes como ella. En esa época el arte japonés ejerció una gran influencia sobre los artistas franceses y sobre los aficionados al arte. Ephrussi compartía esa afición por lo que adquirió xilografías, biombos, cajas de laca, y una colección de miniaturas japonesas llamadas netsuke.

Charles se dedicó a la organización de varias exposiciones, fue curador en muchas de ellas, trajo los frescos de Villa Lemmi de Botticelli desde Italia a París. Viajó a Londres, Viena, Múnich, visitó museos y colecciones privadas en investigaciones sobre temas de arte y fue galardonado con la  "Cruz de la Legión de Honor”. Ephrussi promovió exposiciones impresionistas, con el tiempo adquirió más de cuarenta obras de Morisot, Cassatt, Degas, Manet, Monet, Sisley, Pisarro y Renoir.  En 1885 se convirtió en  co-propietario de la Gaceta. Desde 1894 en adelante Ephrussi se convirtió en editor en jefe de la Gazette des Beaux-Arts y fue cuando la revista se volvió más erudita.

En 1903 fue distinguido como "Oficial de la Legión de Honor" Proust se inspiró en él cuando escribió sobre Charles Swann en su libro “En busca del tiempo Perdido”. Incluso aparece en la pintura de Renoir, en El almuerzo de los remeros – aunque solo se vea su nuca bajo  el sombrero de copa y levita negra.  En 1899, Charles envió, como regalo de casamiento a su primo Viktor de Viena con una joven de otra familia de la aristocracia judía, su colección de 264 netsukes, pequeñas tallas japonesas junto con su vitrina de laca negra.

Charles y su amante, Louise Cahen d'Anvers, estaban en la vanguardia de la moda artística parisina. Ambos eran ávidos coleccionistas. Louise era la amante de Charles Ephrussi entre fines de 1870 y 1880, el asunto parece haber sido bastante conocido. En 1878, Edmond de Goncourt se deleitaba espiando los encuentros ilícitos entre "la Cahen d'Anvers" y Ephrussi en la galería de Sichel. Louise encargó el retrato de su hija Irene a Renoir en 1880. Louise era una muy hermosa mujer que compartía con él su amor por el arte y la música, especialmente la ópera, entre ambos y Albert Cahen d’Anvers, compartían un palco en la Ópera de París. 

En la década de 1880-1890, se había desatado una persistente campaña antisemita en París, se atribuyó el colapso de la Unión General, un banco relacionado con la iglesia, a maniobras judaicas. La familia Ephrussi fue uno de los blancos preferidos de los antisemitas. Según ellos, Ephrussi & Company tenía un poder extraordinario en Europa. Durante una crisis, la ausencia de los hermanos Ephrussi podía desatar el pánico en la Bolsa. Para detener las persecuciones a los judíos y los pogroms en Rusia, la familia amenazaba inundar el mercado con granos.

Édouard Drumont (1844-1917), un virulento periodista antisemita escribió en su libro La France Juive: “La audacia con que esos hombres tratan esas enormes operaciones, que para ellos son meros juegos es algo increíble, con una simple firma Michel Ephrussi compra o vende 15 millones en petróleo o trigo”. En esa obra, considerada el libro de cabecera de los antisemitas franceses, del cual se vendieron 100.000 ejemplares en el primer año de su publicación, Drumont consideraba a los Ephrussi como “judíos venidos de los guetos de Europa, ahora están instalados como señores en residencias históricas que evocan los recuerdos más gloriosos de la antigua Francia...”.

Según Drumont, Charles y sus hermanos, ciudadanos de Odessa, Viena y Paris,“chupaban" la sangre de Francia. Charles era considerado por Drumont como um especulador en el mundo de la literatura y de las artes.

Charles estaba muy involucrado en el Caso Dreyfus porque su sobrina Fanny, hija de su hermana menor, estaba casada con Theodore Reinach, y su cuñado Joseph Reinach era el  principal abogado de la defensa de Dreyfus. Drumond sostenía que el “judío Reinach” era la personificación del judío indeseado. Pintores como Renoir, Degas (quienes también renegaron de su amigo el judío Pisarro) y Cezanne, violentamente antisemitas a quien una vez había frecuentado, ahora se volvieron contra él, y los niños se reunieron en frente del Hotel Ephrussi a gritar insultos al " judío vendido. "

Viena era una ciudad, dijo Jakob Wassermann en el cambio de siglo, donde "toda la vida pública estaba dominada por los Judíos. Los bancos. La prensa, el teatro, la literatura, las organizaciones sociales, todo estaba en manos de los Judíos... Me quedé sorprendido por la gran cantidad de judíos de los médicos, los abogados, los miembros del club, snobs, dandys, proletarios, actores, periodistas y poetas ".De hecho, 71 por ciento de los financieros eran judíos, el 65 por ciento de los abogados eran judíos, el 59 por ciento de los médicos eran judíos, y la mitad de los periodistas de Viena eran judíos.

Entre los protagonistas de una nueva aristocracia judía estaban el banquero Viktor von Ephrussi y su bella y joven esposa Emmy, eran los integrantes de la nueva clase alta  judía que vivían en el  palacio que fue construido poco después en la Ringstrasse, en 1865,  en un bulevar trazado para los desfiles imperiales y situado cerca de otras magníficas casas de familias judías adineradas - los Libens, Todescos, Wertheims, Gutmanns, Epstein. En 1899, Freud tenía su oficina en la esquina. Los 145.000 Judíos de Viena habían logrado la igualdad civil en 1867, incluyendo el derecho de enseñar y poseer bienes. Los Ephrussis, como muchos otros, eran judíos seculares y no asistían a la sinagoga. Eran vieneses, ciudadanos del Imperio Austro-Húngaro y leales al emperador Francisco José, que les había concedido sus derechos. Ellos vivían en el imponente Palacio Ephrussi con vidas que transcurrían en bailes, con vestimentas elegantes y lujosas joyas, con una buena biblioteca formada por Viktor y con hermosas obras de arte.

Había antisemitismo en París y Viena, tanto abierta como encubiertamente. Pero en Viena era peor, en la Ringstrasse alguien podía ser golpeado en la cabeza por tener una mirada judía según la suposición del agresor. Por abrir una ventanilla de tren se podía ser insultado con la frase “¡Sucio Judío! (como Freud), ser desairado en una reunión de un comité de caridad (como Emilie Ephrussi), ser interrumpido en una conferencia en la universidad  con gritos de "Juden hinaus! ' - 'Judíos fuera!' - Hasta que cada estudiante judío tomara sus libros y se fuera. Las cosas todavía empeoraron más aún, en1938 de acuerdo al relato de Edmund de Waal, la vida de la familia Ephrussi cayó en el terrible abismo del odio, la humillación y el despojo nazis ( Por si alguien lo ignora, en centro de Viena está la estatua de un judía humillado fregando la calle con sus manos N.de la T.)  Todo lo que tenían les fue quitado, fueron salvados por su hijaElisabeth que volvió a Viena arriesgando su vida. Al final de la guerra, hubo una amnistía general en Austria. Nadie tuvo que rendir cuentas.

Cuando todo terminó Elisabeth retornó a Viena, allí en el que había sido el viejo palacio familiar una  vieja y fiel sirviente, Anna le entregó lo único que había podido salvar de todos los tesoros familiares. Había guardado escondidas en un colchón los 264 netsuke, las miniaturas que un día se llevó su tío abuelo Ignace a Japón. El autor de la novela llegó por fin allí y le fue entregado el legado familiar, a él un ceramista de gran calidad artística.

En esta familia, los profundos lazos de afecto familiar pudieron atenuar de alguna manera los padecimientos y el  despojo padecidos, tampoco su destino fue el de los peores en la Europa destruida por el nazismo. Pero tal vez es un amargo recordatorio pensar en todas estas personas tan encumbradas, ricas y poderosas que no pudieron escapar al amargo destino al que fueron condenados los judíos europeos por el odio antisemita. Toda la vitalidad, la creatividad no fueron suficientes para enfrentar y derrotar al consecuente antisemitismo con toda su carga  de odio mortal. Ese nunca será un enemigo que pueda ser ignorado y es bueno tenerlo siempre presente.

En solidaridad y por la pronta liberación de

Gilad, Naftali y Eyad

 

* CIEN AÑOS DEL ATENTADO DE SARAJEVO Principio de la Gran Tragedia

 

* "TODO COMENZÓ CON UNA LLUVIA DE BALAS"

Selección y Traducción
Alicia Benmergui


28 de Junio de 1914.

ATENTADO DE SARAJEVO.

INICIO DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

28 de Julio de 1914

 

 


El archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa, la condesa Sofía.

 

 


"La Primera Guerra Mundial y el final de la monarquía de los Habsburgo"

Una exposición virtual invita a viajar 100 años en el tiempo hasta la Primera Guerra Mundial

Un sitio web permite conocer el día a día de los europeos durante la primera guerra mundial

Una exposición virtual invita a viajar 100 en el tiempo hasta la Primera Guerra Mundial

http://ww1.habsburger.net
/en/media/
schrammel-music-quintet-phot

Una exposición virtual inaugurada este martes invita a viajar a través del tiempo hasta la Primera Guerra Mundial y al día a día del desaparecido Imperio Austro-Húngaro. Esto con motivo del centenario de sus inicios, que se cumple este año.

La muestra, llamada "La Primera Guerra Mundial y el final de la monarquía de los Habsburgo", que se puede visitar en alemán e inglés en la webwww.habsburger.net/ersterweltkrieg, fue elaborada por un equipo de siete expertos liderado por el historiadorFranz Xaver Eder.

Los especialistas, que llevan trabajando en el proyecto desde principios de 2013, incluyeron en su creación un numeroso material original procedente de archivos públicos y privados.

"Era especialmente importante para nosotros presentar el día a día y la historia social de la Primera Guerra Mundial de forma vivaz, para mostrar cómo la gente vivió su tiempo", explicó Eder. Para ello, se basaron en numerosas cartas, tarjetas postales y extractos de diarios, con los que la exposición también ofrece una imagen sobre las vivencias individuales de ciudadanos corrientes en esa época.

  A partir de textos, fotografías y grabaciones de audio y vídeo, la página logra cumplir su objetivo de ofrecer diversas formas para acercarse al contexto histórico y tener así una experiencia digital lo más dinámica posible.

De este modo, se puede recorrer gran parte de Europa de forma geográfica o temporal, y además es posible interesarse por 70 temas relacionados con el desaparecido Imperio de los Habsburgo, como sus pueblos, o la literatura y la propaganda bélica durante la época.

La iniciativa de realizar este proyecto surgió de parte de la empresa estatal que gestiona el antiguo palacio imperial de Schönbrunn, en Viena, y que con una clara finalidad pedagógica pretende difundir cómo era la vida cotidiana en la época de la Gran Guerra.

Fuente: El espectador 26 de junio 2014 

 

 

 

 

 

MILIM REVISTA DIGITAL
 
En el marco de la Conmemoración Mundial de los
 
"Cien Años del Inicio de la Primera Guerra Mundial" 

    Primera Guerra Mundial  -  World Ward One  

(28 de julio de 1914 al 11 de noviembre de 1918)

Centenario de la Primera Guerra Mundial

 

Se cumplen Cien Años del Atentado de Sarajevo que precipitó la

Primera Guerra Mundial

28 de Junio de 1914  -  28 de junio de 2014

 

El atentado perpetrado por extremistas serbios contra el heredero de la corona austriaca y su esposa desató el 28 de junio de 1914 la llamada crisis de julio en Europa. Un mes después comenzó la Primera Guerra Mundial-La Gran Guerra

En cuestión de meses,el imperio Austria-Hungaro, Alemania y Turquia, estaban en guerra con Rusia, Gran Bretaña, Francia e Italia.

Instantes antes del Atentado Salida
del Palacio Municipal Gavrilo Princip


*Todo comenzó con una lluvia de balas*

Sarajevo, Bosnia Austria-28 de junio de 1914

"El Archiduque Franz Ferdinand príncipe heredero de Austria-Hungría y su esposa la duquesa de Hohenberg fueron asesinados por un joven estudiante serbio.   El asesinato fue el resultado del odio que los serbios tenían hacia los austríacos por su conquista de Bosnia -Herzegovina"

Un disparo hirió a la duquesa Sophie de Hohenberg en su abdomen, un segundo en el pecho y una tercera bala alcanzó al archiduque precisamente en su cuerpo. Aunque intentaron salvarles la vida todos los esfuerzos fueron en vano. El asesino fue un estudiante secundario de 19 años, un serbio de Herzegovina de nombreGavrilo Princip. Este asesinato dio lugar un mes más tarde, al comienzo de la Primera Guerra Mundial, que tuvo muy graves consecuencias en todo el mundo muy especialmente para los judíos.

El antisemitismo que aumentó en el período de entreguerras tuvo como el colofón la Shoá en la Segunda Guerra Mundial, también ella producto de la Primera.

La  guerra fue total y por lo tanto, un desastre completo.  La Primera Guerra Mundial enfrentó al pueblo judío en un drama inusitado: los judíos estaban en ambos frentes y tenían que luchar entre sí, demostrando que su patriotismo en los países en que vivían era el mayor de todos. Por Alemania lucharon 90.000 judíos, por la Rusia Zarista 450.000, por Austria Hungría 275.000, por Italia 8.000, por Francia entre judíos franceses y argelinos 35.000 por Gran Bretaña 50.000 y por el British Commonwealth 8,000.  En esta Guerra lucharon 1.172.000 judíos.

Un terrible drama acosó a los judíos que vivían en la Europa central y oriental, donde cuatro millones de ellos vivían en los territorios que separaban a los ejércitos austro-húngaro y alemanes del ejército ruso. Durante el curso de la guerra, estos ejércitos enemigos avanzaron y se retiraron varias veces en la Zona de Residencia, una franja de tierra en la frontera occidental del imperio ruso, donde los judíos habían sido forzados a vivir por casi 150 años.  Ciudades y pueblos fueron capturados y recapturados en varias ocasiones. Cada cambio en la lucha trajo consigo nuevos peligros y privaciones.

Después de que el ejército ruso fue derrotado por Alemania, en 1915, los rusos comenzaron su retirada a través de la Zona de Residencia. El zar consideró que los judíos que vivían en la Zona eran espías de los alemanes. Nada menos que 350.000 judíos fueron expulsados o deportados, las expulsiones y deportaciones fueron acompañados por una ola de pogromos, caracterizados por terribles violaciones y asesinatos por parte de los rusos. Se estima que durante la guerra fueron asesinados entre 50.000 y 100.000 judíos.

Un cuarto de millón murió en la batalla, y más de un millón se convirtieron en refugiados porque el Zar les acusó de ser colaboradores de los alemanes y los obligó a abandonar sus hogares y establecerse en el interior de Rusia. Debido al comportamiento del Zar con los judíos, muchos dieron la bienvenida a los alemanes y austríacos viéndolos como libertadores y benefactores. La infraestructura de los judíos en Europa del Este, social, económica, cultural y religiosa, fue casi completamente destruida por la guerra

También fue muy peligrosa la situación de los judíos que vivían en Palestina. El desvencijado imperio otomano era enorme, y los suministros de alimentos en Palestina eran muy escasos.  Los filántropos europeos, que normalmente hubieran proporcionado ayuda, no podían sacar dinero de Europa. Si no fuera por los Judíos de los Estados Unidos, que llegaron en su rescate mediante el envío de dinero y alimentos a lo largo del año por medio de buques de guerra estadounidenses (después de que el gobierno de Washington acordó proporcionar asistencia), la situación podía haber sido mucho peor. Esta ayuda protegió al Yishuv judío del hambre y las enfermedades. A su regreso, los barcos de guerra se llevaron consigo a miles de judíos que estaban dejando  Palestina debido a la persecución y las prohibiciones que estaban sufriendo por parte de los turcos.

A pesar del súper-patriotismo de los judíos, fueron objeto de acusaciones de deslealtad  en Alemania.  En 1916, el Estado Mayor alemán ordenó un censo de todos los soldados judíos en el ejército para determinar cuántos combatían realmente en el frente.  La elaboración del censo fue publicitado con bombos y platillos, dando a entender que los judíos iban a eludir su deber. Los resultados reales mostraron que proporcionalmente a la población judía existente, la presencia de soldados y voluntarios judíos que se presentaron en las líneas del frente, era mucho mayor que el resto de la población general, pero esto nunca fue informado públicamente.  También pesó la misma acusación sobre los judíos ingleses por los que se produjeron ataques antisemitas en algunos lugares de Inglaterra.

El antisemitismo que era tan virulento en Alemania incluso antes de la guerra, durante la posterior derrota alemana no hizo más que aumentar.  El escenario ya estaba listo para la teoría de la traición " la puñalada judía en la espalda de Alemania” que llevó a Hitler al poder.

La guerra también sirvió para radicalizar a gran parte de la juventud judía europea. Las yeshivot se dispersaron, y muchos de las dinastía y tribunales jasídicos fueron diezmados. La revolución bolchevique y la posterior guerra civil destruyó al  judaísmo del interior de Rusia, cientos de shtets desaparecieron de la faz de la tierra. El antisemitismo de los nacionalistas polacos y lituanos se hizo evidente y muy violento. Las perspectivas para la vida judía en la posterior posguerra no eran muy optimistas como se encargaron luego de demostrarlo los hechos.

 

 

eSefarad

Alquileres Apartamentos
Temporarios
en Buenos Aires

OPCIONES PARA 2-4-6-8 PAX EN LAS MEJORES UBICACIONES DE BS AS

 DESDE u$s 35 POR DIA ABASTO.-ALMAGRO-CENTRO-BARRIO NORTE-PALERMO-BELGRANO

 CON LIMPIEZA SEMANAL VAJILLA Y ROPA BLANCA
Consulte enviando un mail a Cultural@arnet.com.ar



* LOS SEFARDÍES O JUDEO-ESPAÑOLES
Por Bernardo Rabassa Asenjo
22/06/2014
 

Los sefardíes ó

 judeo-españoles


 


 

 

 

 

BERNARDO RABASSA ASENJO ES PRESIDENTE DE CLUBS Y FUNDACIONES LIBERALES.

COMMODORE OF IBERIA OF IYFR. MIEMBRO ASOCIADO DE ALIANZA LIBERAL EUROPEA (ALDE), PREMIO 1812

PREMIO CIUDADANO EUROPEO 2013 DE FORO EUROPA 2001.

.

* Por Bernardo Rabassa Asenjo


En España, utilizamos el término sefardí para referirnos a a los descendientes de los judíos expulsados de la Península Ibérica a finales de la Edad Media, que en su diáspora formaron comunidades en diversos países de Europa, el Mediterráneo Oriental y el Norte de África. Por ello para los sefardíes Sefarad es España, es decir que se consideran españoles. Puede considerarse que la diáspora sefardí empieza ya a finales del siglo XIV, cuando la oleada de asaltos a juderías y matanzas de 1391 -y las subsiguientes conversiones forzadas- impulsaron al exilio a un cierto número de judíos, que se refugiaron mayoritariamente en las comunidades judías que ya existían en el Norte de África e Italia.

La expulsión de los judíos de Castilla y Aragón por los Reyes Católicos en 1492 arrojó fuera de estos reinos  a un contingente de cerca de cien mil judíos, que fueron a asentarse en algunos lugares de Europa (Italia, el sur de Francia o Portugal), en el reino de Marruecos, o en las tierras del Mediterráneo Oriental que pertenecían al entonces pujante y extenso imperio otomano. En 1497 se expulsa a los judíos del reino de Navarra. A raíz del matrimonio del rey don Manuel I de Portugal con la infanta Isabel de Castilla, hija de los Reyes Católicos, en 1497 se decretó la expulsión de los judíos de Portugal, que al final no se ejecutó como tal expulsión, sino que se concretó en una masiva conversión forzada en 1498.

Muchos de los convertidos (cristãos novos o cristianos nuevos) mantuvieron a escondidas la práctica de la religión de sus mayores, cosa que fue posible en gran medida porque en Portugal no actuó la Inquisición hasta 1540. Estos conversos criptojudíos (con frecuencia llamados despectivamente marranos) fueron, a su vez, el germen de comunidades sefarditas en los Países Bajos, en Inglaterra, en Hamburgo, en ciudades italianas como Ferrara o Ancona, o en las colonias portuguesas y holandesas de América; a lo largo de los siglos XVI y XVII, algunos conversos abrazaron abiertamente el judaísmo y se integraron en las comunidades sefarditas de Marruecos o del Oriente Mediterráneo.

Los sefardíes que tienen incluso publicaciones periódicas en judeo-español, tienen una gran añoranza de su tierra de origen y como me ocurrió a mí con un sefardí en Jerusalem, se quejaban amargamente de haber sido expulsados, y se consideraban robados e incluso pensaban en el regreso guardando las llaves de sus casas antiguas en España.

El hermanamiento de mi club rotario  de Ptª de Hierro con el de Jerusalem ayudó a tender puentes entre España e Israel en 1989, cuando yo era presidente del mismo y amigo de Shlomo.Ben Ami Ministro de Exteriores, antiguo embajador en España, en un momento de distanciamiento por la causa árabe.   

Según Eli Cohén  ¿por qué España otorga la nacionalidad a los sefardíes?, en un artículo en Esglobal comenta "Desde finales del siglo XIX, los sucesivos gobiernos españoles han ido otorgando instrumentos legales a los sefardíes de todo el mundo para que puedan acceder a la nacionalidad española previa acreditación de "circunstancias excepcionales". Pero estas siempre han pecado de falta de concreción. La nueva Ley para conceder la nacionalidad a los sefardíes, a la espera de pasar el control legislativo, sigue, no obstante, planteando cuestiones que adolecen de indeterminación como, por ejemplo, la definición de sefardí o la vinculación a España de estas comunidades.  

A la hora de verificar la pertenencia al colectivo sefardí, los apellidos suelen ser una de las pruebas principales, aunque no la única. Además de la vinculación a las tradiciones y a las costumbres sefardíes, que inequívocamente tienen relación íntima con la religión judía, también es fundamental haber conservado el idioma judeoespañol. El ladino -y sus derivaciones como la haketía- es un dialecto que mezcla hebreo y español, hablado en países no hispanoparlantes como Grecia, Turquía o Israel, y que ha sido transmitido de generación en generación desde hace más de 500 años. Actualmente lo hablan, si atendemos a la estimación de la propia UNESCO, unas 100.000 personas solamente en Israel. Estas características las ostentan, según las cifras más serenas expuestas el año pasado por el experto demógrafo Sergio della Pergola, alrededor de 2.200.000 personas en todo el mundo, existiendo el más importante núcleo de población en Israel, así como en Sudamérica, Canadá, Francia o Turquía.   

Tras el anuncio del ministro de Justicia español, Alberto Ruiz-Gallardón, el pasado 7 de febrero, de la aprobación del anteproyecto de Ley para agilizar la concesión de la nacionalidad española a los sefardíes, los consulados españoles en Israel -y en menor medida en Turquía y Venezuela- se colapsaron. Durante la Segunda Guerra Mundial diplomáticos españoles como Ángel Sanz Briz o Sebastián Radigales salvaron de los campos de exterminio, según las estimaciones de Haim Avni, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, a unos 40.000 judíos alegando a las autoridades nazis que eran sefardíes, y por tanto, protegidos de España. En 1968, tras la Guerra de los Seis Días, España concedió la nacionalidad española a 110 judíos egipcios que habían sido apresados por el gobierno de Gamal Abdel Nasser, y durante la Guerra de los Balcanes, el gobierno español también concedió la nacionalidad a 59 sefardíes de Bosnia-Herzegovina. Así lo sentenció el sefardí griego Isaac Alschen Saporta, en un discurso en el Ateneo de Madrid el 2 de diciembre de 1916:"Españoles fuimos, españoles somos y españoles seremos."  

Los gobiernos españoles han querido resarcirse del "error histórico" de expulsar a los judíos y las motivaciones para ello han sido fundamentalmente históricas, morales y sentimentales". El mismo fin de semana que el gobierno anunciaba la aprobación del anteproyecto que nos ocupa, la Conferencia de Presidentes de las Comunidades Judías de EE UU, de visita en España, fue recibida con estas palabras del rey: "Nuestro país busca fortalecer más sus lazos sociales, culturales y emocionales con las comunidades sefardíes en todo el mundo y con las organizaciones judías como las que ustedes representan".

A este respecto, el líder de la Conferencia de Presidentes, Malcolm Hoenlein, transmitía el deseo de construir una alianza en el Mediterráneo en donde Israel y España jugaran unos papeles clave. Hoenlein lo explicaba así:"Buscamos la posibilidad de construir una alianza del Mediterráneo en la que España sería un pilar y en la que Israel lo sería también por otro lado.  Esta nueva ley, en suma, es un movimiento inequívocamente inteligente.

 Se cierra por fin un ciclo de más de 500 años resarciendo una injusticia histórica y a la vez se da un paso importante para conseguir un papel mediador y de peso en el Mediterráneo", eso en opinión de Eli Cohen, pero según la mía que soy mallorquín y que he tenido que soportar la cuestión "xueta" es doblemente importante, pues he vivido personalmente, la marginación de los descendientes conversos que, a lo largo de la historia,  han conservado conciencia colectiva de su origen, por ser portadores de alguno de los apellidos, afectado por las condenas inquisitoriales por cripto-judaísmo en el último cuarto del siglo XVII, o por estar estrechamente emparentados con ellos. 

Históricamente han sido estigmatizados y segregados, por lo cual, y hasta la primera mitad del siglo XX, han practicado una estricta endogamia. Hoy en día, entre 18.000 y 20.000 personas en la isla son portadoras de alguno de estos apellidos, e incluso algunos de ellos como Miguel Segura, el periodista amigo mío, han regresado a la fe de sus mayores y ha sido admitidos de nuevo en las sinagogas. Shalom Israel(La paz sea contigo, Israel).

*Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos mencionando: fuente, autor y Nº de revista*
Los editores de MILIM REVISTA DIGITAL no se hacen responsables por las opiniones o juicios de valor emitidos por columnistas ó colaboradores yA que son exclusiva responsabilidad de los mismos
Visite nuestra Página Web en:
www.milimcultural.com.ar

           

Comentarios y sugerencias
Se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos mencionando la fuente y el autor.
© 2012 Alicia V. de Benmergui y Salvador Benmergui