* Auspiciado por el Departamento de Cultura de AMIA
* Declarado de interés por el Centro Contemporáneo de Estudios Judaicos y Sionistas Organización Sionista Argentina
* Declarado de interés por el Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí - CIDICSef
* Auspiciado por el Departamento de Hagshamá, de la Organización Sionista Mundial www.hagshama.org.es

Año VII - Nº 170
31 de Agosto de 2013 /24 de Elul de 5773
Ciudad Autónoma. de Buenos Aires - Argentina
Email  Cultural@arnet.com.ar
Editores:  Alicia V. de Benmergui - Salvador Benmergui
Edición quincenal

* Indice *

La historia de mi padre .My Father´s Holocaust Secret. .
A 74 años del inicio de la Segunda Guerra Mundial.
Regreso de nuestro Viaje a Las Colonias Judías de Entre Ríos.
La actual comunidad judía de Venezuela.

A nuestros amigos lectores   

*En Buenos Aires, en Argentina, en el Hemisferio Sur, nos hallamos en los días que preceden a la primavera. En estos días el cielo está cada vez más azul, el canto de los pájaros es más alegre, lentamente estamos dejando atrás los sombríos y fríos días del invierno. Nos hallamos en el mes de Elul en los días previos a una de nuestras festividades más importantes del judaísmo.Estosson  días de Teshuvá, de contrición y recogimiento, es el tiempo de Iamim Noraim, los “Días Terribles”. Son los días previos a Rosh Hashaná, que anteceden al que es el momento más solemne y de profundo recogimiento que es Yom Kipur.  Son días en que las mujeres judías, aquellas a las que nos gusta hacerlo, limpiamos nuestras casas, las preparamos para la celebración y cocinamos para que haya muchas cosas ricas para comer. 

Creemos que estas celebraciones nos permiten pensar sobre los diversos significados que revisten para cada uno de nosotros. Creemos que nuestra herencia judaica nos presenta estas festividades como un modo, como un llamado simbólico encarnado en el sonido del Shofar para los más religiosos, a interrogarnos sobre la orientación y el contenido de nuestra existencia. Sobre el valor de la trascendencia, y el coraje de intentar llegar a ella en un sentido más profundo que el mero hecho de limitarnos a dejarnos arrastrar por las perentorias exigencias de la vida cotidiana. Es preguntarnos quienes somos en relación a los demás y sobre la razón y el valor que reviste cada día de nuestra existencia.  El ciclo de la vida se repite y con él, la reflexión sobre su sentido, la renovación y la formulación de nuevos votos y proyectos.

Para todos nuestros amigos, en esa rueda simbolizada por la jala redonda, por la manzana acompañada de la miel que augura un año bueno y dulce, alegremente acompañados en la mesa familiar y en el solemne día de Kipur, les deseamos que disfruten de un Año Dulce y Bueno, que sean inscriptos en el Libro de la Vida, con todos sus seres amados. Que en   Iom Kipur restblezcan las relaciones perdidas por haber podido arrepentirse y perdonar sinceramente, que en el momento más solemne del judaísmo sientan que pueden, acompañados de los suyos disfrutaren la compañía de los suyos, por haber sido inscriptos en el Libro de la Vida.

Especialmente pensemos y deseemos para que Israel pueda continuar su existencia en Paz, que no se cierna sobre él ninguna amenaza a su existencia. Que nuestros hermanos puedan lograr la Paz tan necesaria para que se convierta también en ese sentido, en el oasis de Medio Oriente.

Que la Argentina resuelva del mejor modo posible sus conflictos para que la aguarden días venturosos. Para que haya más solidaridad y justicia en el mundo y para que todos ustedes, nuestros queridos y consecuentes amigos y nosotros podamos continuar tejiendo estos profundos lazos de amistad que nos unen, en salud, tranquilidad y prosperidad.

!Shaná  Tová  Umetuká!

¡Feliz Año Nuevo 5774!

Gmar Jatimá Tová

* Puede escuchar El Nora Alilá AQUÍ   por Eyal Bitton - (Estilo Marrocano)

 

LA HISTORIA DE MI PADRE

 

* My Father´s Holocaust Secret

Traducción
Alicia Benmergui

 

Por
Itzhak David Goldberg
14 de junio 2012

Milim desea rendir homenajes a los Escritores Judíos Rusos

No Los Olvidaremos
 

En la noche del 12 al 13 de agosto de 1952 fueron ejecutados en los sótanos de la prisión de Lubyanka en Moscú trece intelectuales judíos, hacia los máximos exponentes de la literatura idish de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) que seis años antes habían sido detenidos por orden de José Stalin, entre los más destacados se encontraban: Peretz Markish, David Bergelson, Itzik Fefer, Leib Kwitko, David Hofstein, Benjamin Zuskin, Solomon Lozovsky y Boris Shimeliovich.

Pero también queremos recordar a otros héroes de nuestro pueblo, casi desconocidos con existen cias menos relevantes. Y sin embargo, llenos de heroísmo y generosidad como ha sido este sobreviviente de la Shoá y combatiente por la creación del Estado de Israel.

Todos ellos son merecedores de nuestro recuerdo, de nuestro homenaje y reconocimiento.

Para ello es necesario conocer esta conmovedora historia narrada porItzhak David Goldberg

 


Itzhak David Goldberg
 
Es profesor en el Clinical radiation oncology at the Albert Einstein College of Medicine y CEO of Angion Biomedica Corporation.



Jaia Holzberg Goldberg

 



Budzin Campo de trabajo

 



Campo de Trabajo de Budzin

 

 

 

 

 


Fuente: My Father's Holocaust Secret revistaTablet Magazine's

Mi madre me regaló el reloj de mi padre, luego de su fallecimiento en 1995, a los 86 años, guardado en su caja roja adornada con letras de oro. El reloj Patek Philippe de oro de 18 quilates es el único objeto costoso que mi padre se compró en toda su vida.

Éramos muy pobres cuando era joven. Compartimos, con otra familia, un pequeño departamento de una habitación en un barrio pobre de Haifa, alimentándonos con los huevos y la mantequilla que había  en ese tiempo de racionamiento. Para el momento en que llegué a la edad de 13 años, nuestra situación financiera había mejorado. Aunque de naturaleza modesta y humilde, mi padre nos sorprendió con la compra del reloj de oro. "Después de los 120", solía decirme con orgullo "este reloj será tuyo."

Al abrir cautelosamente la caja en 1995, me asombró encontrar, además del reloj, escondido entre  los pliegues del folleto de la garantía, una diminuta fotografía amarillenta de dos hermosas jóvenes. No  reconozco en esa fotografía a estas mujeres. Mi madre se quedó sorprendida con este hallazgo, pero no me dio ninguna explicación. Yo sabía que mi padre quería que yo encontrara esta foto. Lo que no podía comprender por qué.

Sólo ahora, 17 años después, este misterio se ha resuelto verdaderamente y se reveló el significado que tuvo esta foto en la vida de mi padre y en la mía.

Mi padre era uno de 10 hermanos, se crió en Krasnik, un pueblo cerca de la ciudad polaca de Lublin. Sus padres, dueños de un gran molino de granos de kashe, eran ricos. Pertenecían a la dinastía jasídica Gur, y el nombre de mi padre fue tomado del Sefat Emet, de uno de los grandes líderes de este movimiento. Durante el Holocausto, cuando tenía cerca de treinta años, mi padre fue trasladado al  brutal campo de trabajo Budzin, cerca de Lublin, donde sobrevivió haciéndose pasar por un carpintero. En mayo de 1944, el campo fue cerrado y los prisioneros fueron llevados al campo de exterminio de Majdanek. Saltando en una zanja en una curva en el camino, mi padre escapó de esta marcha de la muerte y se escondió en el bosque con los partisanos durante el resto de la guerra.

Después de la guerra, mi padre volvió a Narutowicza, la calle en su ciudad natal de Krasnik, pero no encontró sobrevivientes. Sus padres, abuelos, y todos sus hermanos, a excepción de una hermana y un hermano, que habían emigrado a Palestina antes de la guerra, habían sido asesinados. Dejó Krasnik atrás y se trasladó a Alemania, donde conoció a mi madre y se casó con ella en el sombrío campamento de personas desplazadas en 1947. Tengo una sola foto arrugada, en blanco y negro de su boda. Nadie está sonriendo. Ni las personas, ni los padres de mi madre (que se salvaron de la deportación a Siberia), ni siquiera la novia y el novio.

Mis padres se fueron a Eretz Israel inmediatamente después de la boda. En cuestión de meses, mi padre fue reclutado por el ejército israelí recién formado y se desempeñó como operador de mortero en Galilea durante la Guerra de la Independencia de Israel. Más tarde, cuando yo era niño, mi padre se aseguró de mostrarme los campos de batalla en la antigua ciudad de Tzfat y en los kibutzim de Dan y Dafna. Me encantó escuchar sobre el puente que se construyó sobre el río Banias en una larga noche oscura bajo el fuego enemigo. Para mí, el puente se convirtió en un símbolo de su valiente lucha para sepultar su pasado con su la nueva vida en Israel.

En Haifa, mi padre era dueño de un absorbente negocio de productos al por mayor. Cada mañana, se levantaba  las 2,30 de la madrugada para hacer su camino desde la sección Hadar de Haifa al mercado por mayor Tenuva, cerca del puerto. Incluso en los muy calurosos días de verano, cuando las temperaturas eran muy altas, mi padre llevaba un sombrero de paja. Amaba enormemente a mi madre y fue un devoto esposo y padre. Rara vez nos castigaba a mi hermana o a mí y estaba muy orgulloso de sus dos hijos que llevábamos el nombre de su padre y de mi bisabuela materna, ambos de los cuales fueron asesinados en el Holocausto.

Rara vez hablaba del Holocausto. Recuerdo, sin embargo, que me  sorprendió una noche en que  mi padre estaba enfermo y con mucha fiebre cuando comenzó a cantar "Es brent briderlech, es brent" de Mordechai Gebirtig. Este poema fue escrito en respuesta al pogrom de 1936  contra los judíos en el shtetl de Przytyk:

Se quema, hermanos, se está quemando!

 Nuestro pobre shtetl  está ardiendo ,

 Rugientes vientos están avivando las llamas salvajes

 y furiosamente lagrimeo,

 destruyen y dispersan todo.

 A su alrededor, todo se está quemando

 Y de pie  solo miras,

 con las manos juntas ...

 Y estás parado y solo miras así,

 Mientras arde nuestro shtetl.

Mi padre fue bajo pero físicamente fuerte, e incluso a los 70 años, ganaba fácilmente todos los torneos de  pulseadas. Era gentil y amable y habitualmente silencioso. Hablaba poco de su pasado, y guardaba  igualmente silencio sobre sus dificultades y años de lucha en el naciente Estado de Israel, y se cerraba herméticamente sobre los años del Holocausto.

Después de su retiro, mi padre montó un estudio de carpintería en un refugio antiaéreo sin ventanas. Usando las habilidades que desarrolló en el campo de trabajo, talló pájaros de madera de olivo. Yo sé por qué le gustaba esculpir aves. Tienen alas.

Cuando recibí el reloj de mi padre, estaba desconcertado por la foto amarillenta escondida dentro de la caja. Sentí que había heredado una parte del  sancta sanctorum de mi padre, de su ser más íntimo. Pero mi madre no quiso, o no pudo responder a mis preguntas sobre la foto. En mi profundo respeto por ella, decidí imitar el pacto de silencio de toda la vida de mi padre. Yo también quise permanecer en silencio durante un tiempo.

Después de la muerte de mi madre, en el 2008, presenté la foto misteriosa a varios familiares sobrevivientes lejanos, que no podían identificar a las mujeres. Mi siguiente reacción fue buscar en los registros on line  recientemente disponibles en Yad Vashem, el memorial del Holocausto que alberga una gran base de datos de las víctimas y sobrevivientes. Me quedé de piedra al descubrir una imagen digital de una tarjeta manuscrita escrita por mi padre para los archivos de Yad Vashem, en la década de 1950, y un segundo registro presentado por una persona desconocida, documentando el asesinato de una mujer llamada Jaia Holzberg Goldberg y sus dos hijas, de Krasnik, durante el Holocausto. Hemos descubierto que varios Holzbergs, primos hermanos de mi padre, a quien yo había conocido brevemente décadas atrás, aún vivían y residían en la ciudad de Nueva York.

En un emotivo encuentro donde nos reunimos, con mi esposa, nuestros hijos y nietos, nos quedamos asombrados al enterarnos de que Jaia,  la hermana menor de Jack Holzberg se había casado con mi padre (de quién también era prima) antes de la guerra. Con lágrimas en los ojos, Jack señaló a la mujer de la derecha de la foto de la caja del reloj de mi padre: "Es mi hermana", dijo.

Me enteré de que Jaia y mi padre tenían dos hijas, Jaia y una niña recién nacida, un bebé todavía sin nombre.  Poco después del nacimiento de esta beba,  los nazis buscaron el refugio de la familia en Krasnik. Cuando comenzó a llorar, una mano colocada sobre la boca del bebé para amortiguar el sonido, ahogó a la niña, causándole accidentalmente la muerte antes de que sus padres pudieran nombrarla en la sinagoga. Jaia enterró a su hija recién nacida en el cementerio en una tumba sin nombre. Jack recuerda a su hermana contándole  que a la noche siguiente tuvo un sueño, donde su madre le aseguró que la niñita muerta estaba "con ella."  Poco tiempo después, la familia fue capturada por los nazis. Mi padre fue trasladado a Budzin, pero su esposa Jaia y su hija Java de 7 años de edad, fueron gaseadas en Majdanek.

Al igual que otros sobrevivientes de la segunda generación, nunca supe nada de la vida de  mi padre antes de la guerra, y también por eso no pude comprender la magnitud de sus devastadoras pérdidas. Su fortaleza en mantenernos aislados y protegidos, a nosotros, su nueva familia, de los horrores que lo atormentaban provenían del valor y la resiliencia que lo llevaron a mantener esta conducta que me produce una profunda admiración y cariño. Ojalá pudiera decírselo ahora.

Hace varios meses, mi hija dio a luz a una niña. Le puso el nombre Jaia. Lo llamé a Jack para contárselo. El lloró.

Mi padre hubiera estado orgulloso

* LA OPOSICIÓN AL NAZISMO DENTRO DE ALEMANIA

 

Georg y Anneliese Groscurth

Por Alicia Benmergui



ALICIA BENMERGUI 
 
Columnista en
 "Música y Vida de Israel"
 
Por AM 670    
 
Escúchela los domingos de 13 a 15 hs.


 

Hace 74 años que ha comenzado la Segunda Guerra Mundial, la mas terrible que ha conocido la historia mundial. Sus consecuencias todavía se hacen sentir en la actualidad.

Las cifras desglosadas nos hablan de la muerte de diez millones de soldados identificados, de tres millones de soldados desaparecidos, de trece millones de muertos civiles, de veinte millones de soldados heridos, de tres millones de prisioneros, de nueve millones de huérfanos de guerra, de cinco millones de viudas de guerra y de diez millones de refugiados. Entre ellos seguramente habrá numerosa presencia judía.

Pero la Segunda Guerra Mundial es la responsable que durante la Shoá, provocada por la Alemania nazi, que fue la eliminación por medios científicos y tecnológicos, de seis millones de judíos europeos. Prácticamente una de las poblaciones más antiguas de Europa fue eliminada de la faz de la tierra, desapareciendo con ella un enorme universo cultural, idiomático y destruido todo lo que el judaísmo europeo estaba en condiciones de aportar a la sociedad europea. Toda esta destrucción no ha podido ser reparada.

Estar en Europa es visualizar la destrucción casi total  de un grupo de una población como lo ha sido el judaísmo.

Hitler declaró"Hay una palabra que siempre he ignorado, es la de Capitulación... No dejaré el uniforme militar hasta después de la victoria"............

 

* VIAJE A LAS COLONIAS JUDÍAS Agosto/2013
  EGRESO DE NUESTRO VIAJE

VIAJE A LAS COLONIAS JUDÍAS
DE ENTRE RÍOS

 

 

 

Hemos regresado de un precioso viaje a lasColonias Judías de Entre Ríos. En un grupo unido, dispuesto a disfrutar de esta experiencia única, tuvimos la oportunidad de visitar la linda e interesante ciudad de Concordia, con una edificación muy interesante y atrayente por las distintas muestras de los diferentes períodos históricos que su arquitectura puede mostrar.
 
El Museo Judío es un espacio cuidado y muy bien mantendio donde Nito Gorkin nos ha  ofrecido una interesante exposibicón de toda la memoria contenida en el recinto. Participamos de un emotivo oficio de CabalaT Shabat para luego ser recibidos cálidamente en una comida donde todos pudimos deleitarnos y ser infromados de la activa y esforzada actividad judaica que esta dirigiencia, tan activa y persistente de esta institución comunitaria de Concordia lleva a cabo en todos los niveles de la vida judía.
 
En todas partes, en Colonia Clara, en Domínguez, con su increíble museo y su notable curador, Osvaldo Quiroga y enBasavilbaso, hemos sido recibidos con gran calidez y hemos vivido momentos de gran emoción, especialmente en esa sinagoga Rancho de Novibuco, o al visualizar la que fue la casa de la inolvidable y queridaBlackie.
 
Todos los viajeros afirmaron haber hecho un viaje sumamente instructivo y emotivo. Se sintieron recibidos con mucha calidez y atención y además también fue un grupo que pudo divertirse, intercambiar datos y descubrir lazos de parentesco ignorados.
 
Nosotros nos sentimos muy felices de haber podido ser el medio por el cual todos se sintieron complacidos y satisfechos con esta experiencia, que pensamos repetir. 
 

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Comentarios y sugerencias

* LA ACTUAL COMUNIDAD JUDÍA VENEZOLANA

 

 

 

 

 

La Sinagoga Tiféret Israel es un templo religioso ubicado en la Parroquia El Recreo del Municipio Libertador, cercano a la Plaza Venezuela de la ciudad de Caracas, capital de Venezuela.
 
Es también la sede de la Asociación Israelita de Venezuela

 


Interior sinagoga

 


Monumento a la memoria de los caídos en el Holocausto, en Caracas

 

 



Continuación margen derecho
 

Las artes plásticas tienen entre sus creadores a la ceramista Reina Benzecri de Herrera, Premio Nacional de Artes Aplicadas en 1966.

A los artistas Harry Abend, Méyer Vaisman, Sammy Cucher y Carlos Poveda con figuración internacional. También Ricardo Benaim, Susy Iglicki y Nadia Benatar. Y como promotores de estas artes: Sofía Imber, fundadora del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas que lleva su nombre y Clara Diament de Sujo, una de las primeras galeristas del país. Hans Neumann, recientemente fallecido, fue además de empresario exitoso, un apasionado mecenas de artistas plásticos, de muchos proyectos culturales y gran coleccionista de arte.

En el espectáculo merece capítulo especial la  figura de Amador Bendayán, nuestro inolvidable artista cómico que llenó varias décadas con risas amables desde la radio, el cine y la televisión. En las nuevas generaciones destaca el  cantautor Ilan Chester (Czentochowsky)

La presencia de judíos en el periodismo de opinión tuvo como figura  pionera a Netty Bargraser y ha contado con los nombres de Sofía Imber, Carlos Guerón, Alicia Freilich, Gustavo Arnstein,  Rabino Pynchas Brener, Senta Essenfeld de Breuer, Aglaya Kinzbrunner, Alberto Krygier y Paulina Gamus.     

Ben Ami Fihman es, desde hace años, el exitoso editor y director de la revista Exceso

Judíos en funciones públicas:

El judaísmo venezolano contemporáneo ha tenido a varios de sus miembros como servidores públicos: René de Sola fue Ministro de Justicia, Canciller y Presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Alfonso Benzecri, Ministro de Sanidad. Gustavo Pinto Cohén, Ministro de Agricultura y Cría. Ruth Lerner de Almea, Ministra de Educación y Embajadora ante la UNESCO,

Moisés Naim, Ministro de Fomento y actualmente director en Washington de la prestigiosa publicación Foreing Policy. Ricardo Haussman, Ministro de Cordiplán, Senta Essenfeld de Breuer, Ministra de la Familia, Ruth de Krivoy, Presidenta del Banco Central de Venezuela, Esther de Margulis, Presidenta de Fogade,  Lolita Aniyar de Castro, Senadora y  Gobernadora del Estado Zulia,Paulina Gamus Gallegos, concejal, diputada, senadora y Ministra de Cultura, Miryam Kornblith, Vice Presidenta del Consejo Supremo Electoral

 
Recibido via email por F. G. desde España

 

* Por Oneyame Meza

En la segunda mitad del siglo XIX, hubo marcado interés de los gobiernos de Antonio Guzmán Blanco y Joaquín Crespo por atraer inmigrantes al país. Se hacía mediante contratos que el gobierno otorgaba y con la designación de agentes consulares idóneos.

Los judíos Abraham J. Lasry, Enrique B. Levy y Alejandro Mondolfi, este último de origen italiano, cumplieron esas tareas. En las dos últimas décadas de ese siglo, comenzó a llegar al país una inmigración judía proveniente del norte de Marruecos, especialmente de Tetuán. Enrique B. Levy será uno de los fundadores, en 1907, de la Sociedad Benéfica Israelita que apenas tiene una  duración de dos años. En 1930, Alejandro Mondolfi preside la Asamblea que acordará la constitución de la Asociación Israelita de Venezuela, institución que hasta hoy agrupa a la comunidad sefardí del país. Los apellidos de esos nuevos inmigrantes son, entre otros, Levy, Cohén, Taurel, Obadía, Benacerraf, Sabal, Ettedgui, Pariente, Coriat, Benshimol, Bendayán, Sananes, Benzecri, Benmergui, Benaim, Pilo, Carciente, Benarroch.

Se encuentran con una comunidad judía, la de origen curazoleño holandés, en vías de extinción por el proceso asimilatorio, pero el choque cultural impide los nexos entre ellos. Los recién llegados se establecen mayoritariamente en Caracas, pero también en La Guaira, Puerto Cabello, Carúpano, San Fernando de Apure, Río Chico, Valle de la Pascua, Maracaibo, Barcelona, Villa de Cura, Barquisimeto, Los Teques, La Victoria y Maracay.

A finales de los años veinte y mediados de los treinta, la crisis económica que se vive en el mundo, adquiere dimensiones de miseria en el Medio Oriente. Comienzan a llegar judíos provenientes de Palestina, Siria, Líbano y también de Turquía, Grecia y Bulgaria. Se les engloba bajo el mote de "turcos" ya que provenían de los antiguos dominios del Imperio Otomano.

Se produce de nuevo un desencuentro cultural con la comunidad ya establecida, en su mayoría próspera, de judíos de origen marroquí. Estos últimos van a ser los mayoristas que proveen de mercancías a los "turcos" para que realicen su trabajo de vendedores por cuotas, de puerta en puerta y de pueblo en pueblo. Los unía la fe religiosa  pero los separaban el idioma y las costumbres.

En esos mismos años llegaron algunas familias ashkenazíes, es decir judíos originarios de Europa que en su mayoría se expresaban en idish, una lengua derivada del alemán ó bien en este idioma. Las relaciones intercomunitarias eran difíciles, por razones idiomáticas, culturales y hasta por el acento y entonación de sus oraciones.

A finales de la década de los 30, logran arribar al país algunos judíos que han podido escapar de lo que ya se vislumbraba como el propósito del régimen nazi de exterminarlos.

 En 1939 el gobierno del general Eleazar López Contreras, en un gesto que lo enalteció, permitió el ingreso al país de un grupo de judíos que había salido de Alemania en los barcos Caribbea y Koeningstad y que fueron rechazados en distintos puertos de América, incluido Curazao. Iban a ser devueltos a la muerte segura cuando Venezuela les abrió sus puertas.

Los esposos Rottenberg, Juan Plaut, la familia Kern, las profesoras María Tengler y su hermana Federica Ritter, la entonces muy niña Susy Kobler, que es hoy nuestra reconocida artista plástica Susy Iglicki, el profesor de canto Alfredo Hollander, serían algunos de los pasajeros de esos buques. Pronto se integraron a la vida venezolana con espíritu emprendedor. Gracias a Miguel Rottenberg, los caraqueños conocimos las delicias y el refinamiento de la pastelería europea cuando fundó la Pastelería Vienesa, al principio en un pequeño local en El Conde. Kern, introdujeron la comida rápida gourmet desde su inolvidable Fuente de Soda del Centro Médico de San Bernardino, su hijo Heinz sería un notable Químico, promotor de importantes empresas.

Las profesoras Tengler y Ritter fueron memorables para varias generaciones, como pedagogas de latín, griego, alemán, inglés y francés. Profesionales, técnicos, artistas, maestros, gente con una vasta cultura y una formación para el trabajo emprendedor que pronto encontrarían en Venezuela, donde tantas cosas estaban por hacerse, el campo propicio para desarrollar todos sus talentos.

No fueron muchos los judíos europeos que tuvieron la suerte de los pasajeros del Caribbea y del Koeningstadt.

Una circular girada por la Cancillería venezolana a todos sus consulados en el Exterior,  prohibía expresamente otorgar visas a judíos. Al concluir la Guerra en 1945, llegó un número importante de sobrevivientes originarios de Rumania, Polonia, Hungría, Checoslovaquia, Yugoslavia, Grecia, Austria y Alemania. Muchos cambiaron sus apellidos para poder ingresar al país ya que se mantenía vigente la antes mencionada circular.

En 1946, la comunidad ashkenazí funda el  Colegio Moral y Luces Herzl Bialik. En sus comienzos el alumnado fue mayoritariamente perteneciente a ese sector. Pero al pasar de algunos años, los sefarditas comparten la tarea  educativa y se transforma en el colegio de toda la comunidad y en el factor determinante de la unidad entre los judíos venezolanos, sin distingo de origen.

A partir de 1948, con la creación del Estado de Israel, se produce una emigración masiva de judíos desde países musulmanes, en donde la presencia de estas comunidades había sido milenaria. Llegan a Venezuela desde Egipto, Siria y Líbano. Y al proclamarse la independencia de Marruecos, en 1956, se produce una importante inmigración de judíos que venían de Tetuán, Tánger, Melilla, Ceuta y otras ciudades del Norte de África donde el español era el idioma predominante. Se encontraron con instituciones ya consolidadas, con sinagogas y con un colegio comunitario. De inmediato se incorporaron a la vida judía y a las actividades comerciales e industriales.

La comunidad judía de hoy está constituida por judíos venezolanos hasta de cuarta generación y por otros cuyos padres, ó ellos mismos, nacieron en otras tierras.

JUDÍOS DE TODOS LOS TIEMPOS EN EL DESARROLLO  DE VENEZUELA

Los integrantes de las distintas inmigraciones judías que llegaron a Venezuela, se dedicaron en su gran mayoría, al  comercio. Pronto, muchos incursionaron en actividades industriales y financieras.

El primer banco del país, llamado Banco de Venezuela y creado por decreto del Presidente José Antonio Páez, fue fundado por Isaac José Pardo Abendana, judío sefardí proveniente de Altona, ciudad alemana cercana a Hamburgo. Llegó a Venezuela, con solo 17 años de edad, en 1841. Además de banquero, fue un prominente jurista con participación protagónica en la redacción del Código de Comercio, lo que le valió una condecoración  del presidente Guzmán Blanco.

Administró y dirigió el primer telégrafo de Venezuela. Fue co-fundador del primer periódico de La Guaira y del Teatro Caracas. Tradujo del alemán la biografía de George Washington escrita por su hermano Michael, quien había emigrado a Venezuela pocos años antes que él.

Fue casi una norma que estos inmigrantes, muchos de ellos con escasa instrucción, aspiraran para sus hijos aquí nacidos, el camino de las profesiones universitarias. El primer judío egresado de la Universidad Central de Venezuela, fue Isaac Senior, graduado de Bachiller en Artes y Filosofía en 1844. Le sucedieron, a lo largo de varias generaciones, correligionarios que eligieron, con preferencia, la carrera de medicina.

Luego la ingeniería, la farmacia, la odontología y la arquitectura. Pero también la abogacía, las ciencias, la economía y las carreras humanísticas

En todas y cada una de esas disciplinas, ha sido notable el aporte de profesionales judíos en las diversas áreas del desarrollo y de la modernización del país. Entre los que se pueden mencionar son: Los Médicos: David Lobo nacido en 1864, en Puerto Cabello, fue no solo un eminente obstetra y fisiólogo, sino además miembro fundador y Presidente de la Academia Nacional de Medicina, Rector de la Universidad Central de Venezuela, Presidente del Senado de la República y Embajador en Washington.

A este nombre se agregan los de Aarón Benchetrit, natural de Tetuán, revalidó en la UCV,  en 1916, su título de médico colonial obtenido en París.

Especialista en el estudio y tratamiento de la lepra é inventor de una pócima que, en medio de gran polémica, fue la única cura aplicada con éxito contra la epidemia de gripe española que hizo estragos en el país en 1918.

Elías Benarroch, graduado en la Sorbona en 1923, revalidó en la UCV en 1928, descubrió al anopheles darlingi como transmisor del paludismo y fue uno de los pioneros en la lucha contra esta enfermedad que permitió su casi total erradicación a principio de los años cuarenta.

Elena Blumenfeld, investigadora de la lepra, hizo del leprocomio de Cabo Blanco su residencia para estar siempre cerca de sus enfermos.

Henrique Benaim Pinto, laureado internista, académico de la medicina;

Víctor Benaim Pinto, ginecólogo y obstetra, iniciador de los estudios de fertilidad en el país. Médico rural al igual que su esposa, en Cariaco, Estado Sucre, donde ambos fueron declarados hijos ilustres. Fue un notable pedagogo y por muchos años, director del Instituto Nacional de Higiene. Gracias al rigor que aplicó siempre a la aprobación de nuevas medicinas, ningún niño venezolano sufrió las consecuencias nefastas de la talidomida.

Martín Mayer, fundador del Instituto de Medicina Tropical.

Rudolph Jaffé, quien vino de su Alemania natal para iniciar en Venezuela la cátedra de anatomo-patología. 

Víctor Zamorani, destacado pediatra y profesor universitario quien llegó a Venezuela cuando las leyes raciales de Mussolini le impidieron seguir ejerciendo la profesión en su Italia natal. La Academia Nacional de Medicina le rindió homenaje póstumo al cumplirse el centenario de su nacimiento.

Joel Valencia Parparcén, uno de los más destacados Gastroenterólogos de Venezuela, Simón Béker, fundador de la hepatología.

Moisés Feldman, psiquiatra que dedicó gran parte de su vida al estudio de la psicología de los próceres de la Independencia: Simón Bolívar, José Antonio Páez, José Antonio Sucre y de figuras como el sabio Rangel y Armando Reverón y fue un adelantado en el estudio del genoma humano.

Rubén Merenfeld, oncólogo, fundador de la Sociedad  Anticancerosa e incansable líder de la lucha contra el cáncer.

La primera mujer que ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, fue Sara Bendahán. Por trastornos de salud no pudo graduarse cuando le correspondía.

La primera egresada, en esta profesión, en 1936, fue la también judía Lía Imber de Coronil, pediatra de inolvidables aportes. Sara Bendahán se graduó de doctor en ciencias médicas en 1939. Y es la primera mujer que obtuvo el título de médico por revalida fue, en 1928, Ida  Mlec de Petkoff, durante 12 años ejerció como médico del Central Azucarero de El Batey y fue durante largo tiempo, la única médico en todo el Municipio Bobures, del Estado Zulia.

A estos nombres eminentes, se unen los de médicos de generaciones más jóvenes que tienen actuación destacada en todas las especialidades. Como dato interesante, Baruj Benacerraf, Premio  Nóbel de Medicina, nació en Caracas aunque se residenció en los Estados Unidos desde temprana edad.  

Ingenieros y Arquitectos: 

Paúl Lustgarten, especialista en estructuras, individuo de número y Presidente de la Academia Nacional de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, miembro correspondiente de la Academia Europea de Ciencias, Artes y Humanidades. Este judío guayanés, ha recibido los más altos honores de las instituciones de su Estado natal y ha participado en la  construcción de mas  de sesenta puentes en el país, entre ellos el Puente sobre el Lago de Maracaibo y el Puente de Angostura, sobre el río Orinoco. Fue asesor en la Construcción de la Avenida Cota Mil, del Metro de Caracas, de los puentes sobre el Río Limón y sobre el Caroní y de muchos otros desarrollos estructurales.   

Ricardo De Sola, doctor en Ingeniería de la UCV, profesor universitario, maestro fundador de las escuelas experimentales Venezuela y  Artigas, Director Fundador de Petrolera Mito Juan C.A, coordinador del pabellón de Venezuela en la exposición Universal de Canadá, con motivo del  centenario de esta nación. Autor de varios  ensayos de carácter histórico.

Su hermano, el geólogo Oswaldo de Sola, fue rector de la UCV.

Mario Benmergui Attías, arquitecto con maestría suma cum laude en el Instituto Tecnológico de Massachussets.  Responsable y director del diseño de ocho estaciones del Metro de Caracas, Premio de la Fundación Mendoza junto con los arquitectos Isaac Abadí Abbo y Mariano  Goldberg, por el anteproyecto del Club Hebraica. Ganador del concurso para proyectar la nueva ciudad Oued ed  Dahab en Marruecos y Cónsul Honorario de Marruecos en Caracas hasta 1987.

Salomón Cohén Levy, ingeniero civil, fundador del grupo Sambil. Podría calificársele como constructor en tiempos de crisis, ya que ninguno de los avatares políticos y económicos por los que ha pasado nuestro país, lo han desanimado en su propósito de invertir siempre en Venezuela.

Celina Bentata, varias veces laureada por su brillante carrera  de arquitecta. El Museo de Arte Contemporáneo  "Sofía Imber", de Caracas, realizó recientemente una exposición de su obra. 

Los Científicos:

Gabriel Chuchani y Estrella Laredo, investigadores con larga trayectoria  en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) han sido

galardonados con el Premio Nacional de Ciencias. Gabriel Chuchani, fue además designado, en 1986, el ex alumno más destacado de la Universidad de Tulane y ese mismo año recibió mención  honorífica del premio Mundial de Ciencias " INST. Albert Einstein".

Boris Drujan y Miguel Laufer fueron directores del IVIC.

Gonzalo Benaím Pinto, farmacéutico y químico, fue un investigador y docente ejemplar y un permanente luchador por la calidad de la educación en Venezuela.

Los Judíos en las Letras, las Artes y el  Espectáculo:

Resaltan, por el reconocimiento nacional a su obra y trayectoria, los nombres de Isaac Chocrón, Premio Nacional de Teatro, Sofía Imber, Premio Nacional de Artes Plásticas, Elisa Lerner,Premio Nacional de Literatura y Alfredo Roffé, Premio Nacional de Cine.

En la música se encuentran los nombres de Reinaldo Hahn, el compositor del romanticismo del siglo XIX, que emigró a París desde su Caracas natal.  

lor Roffé de Estévez, creadora de un  importante método de enseñanza musical para niños.

Emil Friedman, fundador y director del Colegio  que lleva su nombre y que combina la educación formal con la musical.

Harriet Serr, gran pianista y maestra de varias generaciones de pianistas.

Alfredo Hollander, maestro de la mayoría de nuestros cantantes líricos.

Jacques Braunstein, que ha contribuido como nadie, a la difusión y comprensión del jazz en nuestro país.

En el mecenazgo musical, la Fundación Carlos y Alegría Beracasa ha tenido una actuación de gran alcance.

El teatro venezolano no sería lo que es sin la contribución extraordinaria de Juana Sujo, judía nacida en Argentina como  Juana Sujokovich. Al aporte que han hecho a la dramaturgia figuras como Isaac Chocrón y Elisa Lerner, se une el joven Moisés Kaufman, con éxito internacional, especialmente en la ciudad de Nueva York.

La danza tuvo una pedagoga excepcional en la persona de  Stefi Stähl, judía vienesa, maestra en distintas escuelas públicas y en su propia academia.

Hoy destaca en ese arte el joven bailarín y coreógrafo de origen israelí, Offer Zaks.·        

En letras se destacó Ángel Rosenblat, filólogo judío nacido en Polonia, español por adopción, argentino después de la Guerra Civil Española y luego venezolano hasta su muerte.

En la poesía y en la literatura destacan los nombres de Irma de Sola de Lovera, quien presidió por varios años la Asociación Nacional de Escritores; de Martha Kornblith, fallecida en plena juventud, de Jacqueline Goldberg, de Sonia Chocrón.

La brillante periodista, y ensayista  trágicamente fallecida, Susana Rotker, fue un miembro de esta comunidad. Es invalorable el aporte al desarrollo de la actividad intelectual que hicieran Violeta Roffé y su hermano Alfredo, con su legendaria Librería ”Cruz del Sur”, lugar para el conocimiento y discusión de las más avanzadas corrientes literarias y del pensamiento filosófico entre los años 50 y70.

Y  la pasión de Alfredo Roffé por el cine, lo condujo a fundar y a publicar durante varios años, la revista "Cine al Día", que alcanzó prestigio internacional.

En el cine destaca, como creadora, Margot Benacerraf, pero además ha sido promotora del aprecio por el buen cine con la fundación de la Cinemateca

Nacional. A la generación de cineastas más jóvenes pertenece Elia Schneider.

Otros judíos apasionados por el cine contribuyeron a que lo mejor de este arte estuviera al alcance de los venezolanos: George Korda, fue quien introdujo el cine europeo de vanguardia en el país e inauguró los festivales de cine y los cine foros.

Samuel Dembo, co-fundador con Luis Guillermo Villegas Blanco, de Bolívar Films.

La familia Radonsky, es propietaria de una importante cadena de salas de cine.

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