* Auspiciado por el Departamento de Cultura de AMIA
* Declarado de interés por el Centro Contemporáneo de Estudios Judaicos y Sionistas Organización Sionista Argentina
* Declarado de interés por el Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí - CIDICSef
* Auspiciado por el Departamento de Hagshamá, de la Organización Sionista Mundial www.hagshama.org.es

Año VII - Nº 161
15 de Abril de 2013 / 5 de Iyar de 5773
Ciudad Autónoma. de Buenos Aires - Argentina
Email  Cultural@arnet.com.ar
Editores:  Alicia V. de Benmergui - Salvador Benmergui
Edición quincenal

* Indice *

Yom Hazicaron- Día del Recuerdo - 65ºAniversario del Estado de Israel
La Dinastía del New York Times
Yom Hashoa-No olvidaremos
Recordando: 70º Aniversario del Levantamiento del Gueto de Varsovia

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Radio Sefarad de Madrid: MILIM Corresponsal en el Tiempo

Reportaje a la Prof. Alicia Benmergui
NAVEGUE MIENTRAS ESCUCHA


CABA

YOM HAZIKARON

 

* Día del Recuerdo

Traducción
Alicia Benmergui


Día del Recuerdo

Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos Israel, y de las Víctimas de Actividades Terroristas

 

 


 


 

 

 

 

Fuente: The Jewish Daily Forward. Edward Jacobs Published April 13, 2013

 

 

 

 

 

Hay algunos sonidos que cuando uno los escucha, instantáneamente despiertan en nosotros pensamientos y emociones frecuentemente relegadas a lo más profundo de nuestra psiquis. Mientras que el sonido nos afecta de muchas maneras, sus efectos psicológicos son sin duda mucho más profundos. Según Jean-Luc Nancy, un filósofo francés, "el sonido es el tiempo y el significado". Como ningún otro sentido, el sonido afecta nuestra conciencia y nos sitúa dentro de la secuencia de nuestras vidas individuales.

¿Qué pasa cuando un colectivo oye el mismo sonido? Si bien cada uno puede verse afectado en diversos grados, cada miembro individualmente se transporta en sus propios recuerdos y asociaciones ¿La reacción más profunda y muy personal al estímulo compartido significa que los lazos colectivos se debilitan? ¿O es que la experiencia colectiva proporciona una seguridad y confianza para la introspección más profunda y significativa, lo que intensifica la experiencia en múltiples niveles?

El domingo, y luego otra vez el lunes, un sonido se escuchará en todo el Estado de Israel. El ulular de las sirenas antiaéreas volverá a perforar los oídos de todo el mundo dentro de sus fronteras. Esto incluye a las personas que se identifican profundamente con su significado general, así como muchas personas que no lo hacen, y son incluso hostiles a su intención.. No obstante, en Israel tendrá lugar el que es posiblemente el día más difícil del año: el Día de Conmemoración de los soldados israelíes caídos y de las víctimas del terrorismo.  En el Monte Herzl y en el Muro de los Lamentos se llevarán a cabo ceremonias nacionales y tendrán lugar servicios fúnebres en los cementerios militares en todo el país, y los programas de radio y televisión estarán dedicados íntegramente al tema que nos ocupa - los caídos.

En los minutos previos a las llamadas de clarín, aquellos que se identifican con la experiencia dejarán las conversaciones, encontrarán un lugar para estacionar su auto y estarán dispuestos de diversas maneras a participar en consecuencia en una actividad colectiva de gran solemnidad y recogimiento. Con el sonido de las sirenas en su máxima intensidad, la multitud dispersa en todo el país se une en un conjunto unificado, en una memoria viva completa y profunda.

Este Memorial no será un edificio estático para ser contemplado, sino que será un monumento vivo que resume la profundidad de su identificación con un pueblo, un país, una historia y una misión. Esto es lo que nos enseño el eminente sociólogo judío Maurice Halbwachs muerto en Buchenwald. Más allá de nuestras memorias individuales muy personales, yacía una memoria colectiva social que cuando se activa, nos une en un continuo trascendente. Para los Judíos, esto no es un concepto extraño. La historia judía es un evento participativo. Tal vez no hay objeto que simboliza mejor esta idea de la historia y su relación con ella que el shofar, cuerno de carnero, que generalmente se escucha sólo en Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío.

En ese momento, el sonido del Shofar es para despertar nuestros corazones y nuestras almas y nos inspiran hacia la introspección y la contrición. Sin embargo, el Shofar representa también otros acontecimientos seminales en la historia judía, tanto en el pasado y el futuro: la unión de Isaac, el pacto hecho en el Sinaí, en alusión a los últimos días, un recordatorio del crisol de las diásporas, e incluso una referencia a la resurrección de los muertos. Muchos tienen la imagen indeleble en la mente del entonces Jefe de Israel Rabino Shlomo Goren haciendo sonar el shofar en el Muro de los Lamentos en Jerusalén, cuando fue liberado durante la Guerra de los Seis Días.

Como una conmemoración civil observada en Israel, Yom Hazikarón no ha logrado hacer incursiones significativas de identificación -y mucho menos respeto- en la comunidad de la Diáspora. Existen muchas razones para que esto sea así: distancia, tanto física como espiritual, del país y del pueblo, la falta de familiaridad con cualquier persona directamente afectada, malestar y culpa por no ser un participante activo en la defensa de Israel o del pueblo judío; lejanía del ethos nacional. Todos ellos son lógicos y comprensibles. Sin embargo, cuando todo está dicho y hecho, es la razón por la que muchos judíos de todo el mundo, de todas las denominaciones, de todos los grados de cumplimiento, de todos los niveles de afiliación, reconocen en el Estado de Israel un nexo de la supervivencia judía y de su resurgimiento. También comprende profundamente la necesidad de la cohesión, de alianza y de unidad, sobre todo en un mundo en el que el Judío es un blanco constante.

La sirena que sonará la próxima semana en Israel es sin duda un Shofar. El tono que produce es ciertamente el “gemido genuchay ganach "y la tristeza ' yelulei yelal de los sonidos que se escuchan en el Año Nuevo. Sabemos que para cumplir con el mandamiento del Shofar, no sólo se tiene que soplar. Tampoco podemos simplemente escucharlo. Tenemos que interiorizar su sonido, su sentido debe conmovernos. Debemos permitir que el sonido nos conecte con la historia judía, con el judaísmo del presente y la nación entera de Israel.

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65º ANIVERSARIO del ESTADO DE ISRAEL
Yom Haatzmaut

La celebración de Yom Haatzmaut reviste diferentes significados y la mayoría de ellos con un fuerte contenido emocional, en lo que concierne a mí personalmente. Los primeros recuerdos asociados con este festejo, están unidos a la celebración de esa fecha en un pequeño pueblo perdido en la pampa argentina, con una Rivera de fiesta, con las banderas argentinas e israelíes flotando a viento, y mi papá diciéndome que para los judíos el Mesías llegó con la creación del Estado de Israel.

Está unida a las imágenes de las documentales de ese tiempo, con el recuento de votos en las Naciones Unidas, con la población judía de Jerusalém pegada a las radios esperando ansiosamente el resultado final. A la figura de esa anciana judía llorando de emoción cuando finalmente se proclamó la creación de un Estado Judío con la gente bailando en las calles llena de júbilo, disfrutando de la ocasión pese a no ignorar los duros momentos que sabían les aguardaba. 

Está unida a lo que escribió con letra temblequeante, en castellano y en hebreo, la abuela marroquí de mi marido, proveniente de Tánger, en un Mean Loez, un libro fundamental en la vida de los judíos sefaradíes y en al parecer en la de ella,  impreso en 1831, en Italia. "El DIA 15 de mayo 1948 fue nuestra proclamación del estado judío.  Lo escribe Dona mujer de Shao Benmergui".  Ella, que parecía ser una inmigrante alejada de los acontecimientos mundiales, se sintió en la obligación de registrar este hecho, uno al parecer, de los más importantes de su vida.  Cuando tuvimos la suerte de recibir esta joya como herencia, esa abuela lejana y extraña para su nieto, de un plumazo, obtuvo por parte de él, el amor y la identificación en un sentimiento común, el amor por Israel, que le permitió sentirse unido a ella.

Otras situaciones convocadas por mi memoria son las que muestra una documental donde los judíos que vivían en Roma, tres años después del genocidio perpetrado contra la población judía europea llenos de alegría desfilaron bajo el muy antiguo y  prohibido Arco de Tito.  El mismo que proclamaba al mundo la destrucción y la derrota de la Judea Capta, de Jerusalém y su templo demolido para siempre. Pese a tanto dolor y sufrimiento el Pueblo Judío construía  un nuevo Estado allí donde solo quedaban las ruinas del poderosísimo Imperio Romano.

En un plano más cercano y doméstico alguien me contó como la comunidad judía porteña celebró en las calles de Buenos Aires ese momento tan anhelado. No pude encontrar, ni una foto, ni una!! para poder mostrar una imagen de la inmensa multitud que no sólo desfiló sino que bailó por las calles expresando su emoción por semejante acontecimiento.

Recuerdo haber leído como sufrieron las comunidades judías establecidas en los países del Norte de África por el paso y los actos de violencia perpetrados por los voluntarios que fueron de esos Estados islámicos para luchar en la guerra contra el nuevo Estado judío. Y los relatos sobre como los recién llegados de Europa, las víctimas y sobrevivientes de la Shoá, se pusieron las armas al hombro y salieron a luchar en defensa de la nueva Patria.

Recuerdo el relato de nuestra amiga Margalit de Jerusalem, que era una niña por aquel entonces, nos contó cuanta hambre pasaron cuando Jerusalém fue puesta bajo sitio y para alimentarse había que recurrir a las hierbas que crecían en los patios de las casas.

También recuerdo en un viaje a Israel, recorriendo el Monte Herzl, haber visto las tumbas de los casi niños que murieron luchando por la creación de Israel. Estos son algunos pocos de los muchos recuerdos sobre la existencia de un Estado Judío, pero sobre todo sirven para acordarnos de no  olvidar que debemos festejar, debemos celebrar el derecho que tuvieron los judíos a crear a su propio Estado a pesar de todo la lucha que representó su existencia porque ciertamente tuvo mucha razón David Ben Gurión, cuando afirmó que Israel no fue servida ( y no es)  en una bandeja de plata

Traducción
Alicia Benmergui

 

 


Declaración de la Independencia

 

 


Tel Aviv - Primer festejo

 

Vea este video


Tikva

 

* LA DINASTÍA DEL NEW YORK TIMES
  LA DINASTÍA DEL NEW YORK TIMES

Tradujo Alicia Benmergui

 

 

La Dinastía del
New York Times

 

 


Adolph Simon Ochs
(Marzo 12, 1858 –
Abril 8, 1935)

 

 

 


Ochs con su hija Iphigene, c. 1902

 

 

 


Arthur Ochs-Sultzberger

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Revista Morasha
Ediçao 39. Dezembro 2002

 

 

 

 

*Se autorizan la reproducción total o parcial de los artículos mencionando: Fuente, Autor y Nº de Revista*

 

 

 

 

 

 

 

 

 


ALICIA
BENMERGUI


Columnista en
"Música y Vida
de Israel"

Por AM 670

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"Los Ochs y los Sulzberger forman parte del clan más poderoso del siglo XX en los Estados Unidos. Además de tener el control del The New York Times durante más de cien años, siempre actuaron en la prensa impresa, garantizando con eso un posición de enorme influencia que ha sido trasmitida a través de cuatro generaciones, como si fuese un derecho hereditario".

Estas palabras forman parte del prefacio de un libro, The Trust, la primera obra que narra la dramática saga de esta verdadera "monarquía moderna", como es considerada  en los Estados Unidos. Sus comienzos fueron determinados por la compra en 1896, del New-York Daily Times, fundado en 1815 por Henry Jarvis Raymond y George Jones. Adolph Ochs tenía en ese momentos 38 años. Bajo la mano firme de su nuevo propietario, el pequeño diario de cuatro páginas, elaborado en una sala del bajo Manhattan, y con el nombre, The New-York Times, se convirtió en uno de los pilares de la prensa norteamericana a través de las décadas.  El libro The Trust fue escrito por Susan E. Tifft y Alex S. Jones, con total cooperación de las familias y la amplia libertad de investigación en las archivos del periódico. Según los críticos, la obra es un retrato fiel de como Ochs, un hijo de pobres inmigrantes judíos alemanes, transformó un diario que en 1896, estaba al borde de la bancarrota, en el periódico más respetado y poderoso del país.

Ochs nació en Cincinnati (Ohio), en 1858, era el hijo de Julius Ochs, un sabio judío que llegó a los Estados Unidos en 1845, con su mujer, Bertha Levy,  estableciéndose en Tennessee. A los once años, Adolph Ochs tuvo que abandonar la escuela para trabajar y ayudar, colaborando con el sustento familiar. En 1869  se convirtió en el asistente de la sección gráfica en el diario Knoxville Chronicle, recibiendo un salario semanal de US$ 1,50.  En ese empleo el joven Ochs comenzó a adquirir la experiencia que lo llevaría al éxito, tiempo después.

Fue reportero, impresor, y asistente de edición. Se casó con Iphigene Wise, la hija del Rabino Isaac Mayer Wise, en 1878, compró el Chattanooga Times, y a los 20 años se tornó en editor. Su sentido de la oportunidad y su perspicacia comenzaron a evidenciarse luego de la adquisición de su diario en Tennessee, que se convirtió rápidamente en uno de los más prósperos y respetados en el Sur de los Estados Unidos. En esa época fue cuando Ochs comenzó a desarrollar los principios que lo transformarían en el editor más influyente de la historia de prensa norteamericana. Tres años después de comprar su nuevo medio de comunicación, Ochs logró vencer a la competencia de la llamada " prensa amarilla” cuyas principales armas eran el sensacionalismo y el bajo precio de los ejemplares.

Para enfrentar a sus rivales, Ochs también redujo el precio del diario, aumentó su tiraje y probó que era posible conciliar una buena circulación y buenas ganancias con periodismo ético.  Ochs fue pionero, también en la división interna del diario entre una línea editorial y por lo tanto de opinión, y otra de pura información. Sobre esta última acostumbraba decir: "Uno de nuestros  objetivos primordiales debe ser dar información completa, de forma concisa y atrayente”. El libro trasmite la idea de que los valores y las convicciones de Ochs fueron los que determinaron la línea editorial y su casi obsesiva y constante búsqueda de objetividad en la transmisión de la información.  Al morir, en 1935, trasmitió a sus herederos el deseo de que The New York Times continuase siempre dedicado a los intereses del público y no cayera bajo la influencia de los deseos y ambiciones de cualquier grupo político. Esta postura también se mantuvo en los temas relacionados con la comunidad judaica, en los Estados Unidos y en el mundo, y posteriormente, en los relacionados con el Estado de Israel. Ese temor de que el diario fuese considerado el "defensor de los intereses judaicos" lo llevó a tal grado de imparcialidad, que en innumerables ocasiones, llegó a ser acusado, por grupos de la comunidad de tendencioso en relación a los judíos y al Estado de Israel. Respondia diciendo que la amenaza de antisemitismo estaba siendo usada por algunos judíos como la cobertura política para algún tipo de nacionalismo que él detestaba.

Según los autores del libro "aunque Ochs fuese extremadamente consciente de su herencia judaica, sus vínculos religiosos lo preocupaban por no querer mezclarlos con la imagen y el éxito del periódico. Hizo todo para demostrar a los sectores dominantes no judíos que los judíos podían ser ciudadanos confiables, acuñando el slogan "Todas las noticias merecen ser impresas". Era recatado y consiguió mantenerse distante de los reflectores y de la atención pública.  Por esa razón, logró crearse una cómoda distancia entre él y la elite no judía, al mismo tiempo en que se conquistaba su respeto”.

Durante el tiempo que estuvo al frente del New York Times, Ochs se mantuvo fiel a este principio, con una única excepción que según sostienen los autores del libro, fue la única que le hizo mantenerse luego en sus trece, no importando el precio que tuviera que pagar por eso. Estuvo relacionada con el hecho de que en 1915, el prominente abogado y entonces presidente del American Jewish Committee, Louis Marshall, le pidió a Ochs que usase el diario para apoyar a su cliente Leo Frank, condenado a muerte bajo la acusación de abuso sexual y asesinato de una operaria en una fábrica en Georgia. Frank seria ejecutado en junio de aquel año. El juicio mostraba claras evidencias de observar una conducta claramente antisemita, por lo que el New York Times lanzó una campaña para persuadir al gobernador a cambiar la sentencia por la prisión perpetua lo que de hecho estaba aconteciendo. Dos meses más tarde, una multitud furiosa invadió la prisión donde Frank estaba preso, procediendo a lincharlo.

Aunque Ochs estuviese sacudido por este hecho, las historias publicadas por el diario no dejaban dudas de que el antisemitismo latente en el seno de la población de Georgia fue la  principal responsable por la violencia ejercida contra Frank. En el mismo período,el diario recibió innumerables mensajes críticos a su abordaje del tema, incluyendo una del Macon Telegraph afirmando que "fue la interferencia externa de los judíos", principalmente la "ofensiva propaganda" del New York Times, la responsable del linchamiento de Frank". Ochs nunca más permitió que el periódico fuese usado en pro de ninguna causa.  A partir de aquel evento, comenzó a manejarse con mucha mayor cautela en las cuestiones atinentes a los judíos para evitar todo aquello que pudiese ser definido como "pró-judaico" ejerciendo, inclusive, un rigor excesivo en todos los asuntos judíos.

Por su determinación la cobertura de los hechos relacionados con el antisemitismo en Europa, solo tuvieron más espacio en las columnas del New York Times cuando Hitler asumió el  poder, en 1933, y su política contra los judíos ya no podía ser negada ni ocultada. Esta misma línea fue mantenida también por su sucesor,  Arthur Sulzberger, que parecía más preocupado con el hecho de que pensaran que él dirigía un "diario judaico" que con la cuestión de la ascensión de Hitler al poder.

Durante los primeros años de Ochs como editor del diario, incorporó nuevas secciones, aumentando el número de reporteros y de corresponsales, comprando otras empresas periodísticas. Fue una estrategia que amplió la cobertura del diario y permitió llevarles a sus lectores una amplia gama de noticias y temas.  La trayectoria del New York Times está llena de grandes reportajes que marcaron su historia. Contando con profesionales de alto nivel, en los Estados Unidos, y corresponsales en algunas regiones estratégicas de Europa, consiguió salir al frente de sus competidores, que estaban tratando de adivinar que estaba sucediendo. En 1912, fue el único diario en informar sobre el naufragio del Titanic. Su corresponsal en Europa descubrió que treinta minutos luego del pedido de socorro, no había habido ninguna comunicación con las autoridades. Al día siguiente, el titular del diario decía "El navío se hundió” mientras que los demás publicaban una historia incompleta sobre los ocurrido. Ochs continuó al frente del periódico hasta su muerte.

Ochs fue sucedido por su yerno, Arthur Hays Sulzberger, casado con su hija, Iphigene. Fue bajo su gestión que el New York Times se convirtió en uno de los diarios más influyentes del mundo.  El supervisó la cobertura de la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial (allí el diario tenía 50 corresponsales extranjeros mas que ningún otro medio de comunicación en el mundo) la Guerra de  Corea y otros grandes acontecimientos del siglo XX. Bajo su dirección el diario no se limitaba a dar noticias, también analizaba los hechos, mostrando a los lectores no solo lo que estaba aconteciendo sino también porque los eventos eran o no importantes. Cuando se jubiló en 1961, Sulzberger dejó un medio que registraba un crecimiento del 40% en la circulación diaria y doblaba las ventas en la edición dominical.

Durante su gestión, Sulzberger enfrentó el gran desafío de mantener la imparcialidad tan defendida por su suegro, a pesar de las atrocidades cometidas por los  nazis contra los judíos.  Sus editores tenía órdenes de no "dar mucho espacio" al empeño del American Jewish Committee en ayudar a los judíos europeos. Cuando los líderes sionistas lo acusaran de parcialidad en la presentación de las noticias, les retrucó sosteniendo que habían logrado que él, un “no sionista” se hubiera convertido en un "anti-sionista".

Mientras tanto, a pesar de no levantar ninguna bandera en defensa de las comunidades judías distantes, Sulzberger animaba a la sociedad norte-americana a defender el "American way of life", exhortando subliminalmente a los Estados Unidos a ayudar a Europa contra la amenaza  representada por Hitler. Si por una parte manifestaba preocupación con el destino de los judíos, por otra no mantenía respecto a esta cuestión, una postura constante, publicando apenas esporádicamente artículos sobre lo que acontecía en el continente europeo. Por ejemplo el 11 de noviembre de 1938, publicó en primera página un reportaje sobre el trágico evento que en Alemania fue conocido como la "Noche de los Cristales".

Pero Sulzberger nunca abandonó el temor de que su diario fuera  considerado como “projudío” por lo que cuando fue liberado el campo de concentración de Dachau, y la noticia fue publicada en primera plana, no hizo mención alguna sobre el destino de los judíos. En 1948, el diario se rehusó a publicar la Declaración de la Independencia del Estado de Israel. Todo en nombre de la heredada "objetividad periodística”.

El lugar de Sulzberger fue ocupado por su yerno, Orvil E. Dryfoos. Una  de las grandes pautas de su gestión fue el alto nivel de la cobertura del movimiento por los derechos civiles. Dos años después Dryfoos murió súbitamente, siendo sucedido por Arthur Ochs Sulzberger – cuyo apodo era "Punch", el hijo deArthur Hays Sulzberger y nieto de Adolph S. Ochs. Nacido en 1926, antes de asumir el  cargo tuvo que demostrar su talento, pues su abuelo no creía que él tendría un futuro brillante. Luego de un período de prueba, entró al diario en 1961, convirtiéndose en editor en 1963. Estuvo durante 29 años en la dirección del diario, enfrentando algunos de los mayores problemas y desafíos que le tocara enfrentar a la empresa periodística.

Su gestión fue muy efectiva y exitosa en la oferta de material escrito y gráfico, incorporando numerosas secciones sobre diferentes temas, invirtiendo en nuevas tecnologías lo que produjo un crecimiento sin precedentes en circulación y en la publicidad. También bajo su dirección el diario ganó un Premio Pulitzer, y en la década entre 1970 y 1980, la empresa New York Times compró revistas, editoras, redes de televisión, pequeños periódicos y se tornó en la propietaria del Herald Tribune International. En 1992, a los 40 años su hijo Arthur Ochs Sulzberger Jr., bisnieto de Adolph Ochs, se convirtió en el editor del New York Times.

Entre los nuevos cambios que se produjeron bajo su dirección estuvo la mudanza en 1997, edificio que le dio su nombre al barrio, Times Square, del 229 West y 43rd Street  yendo a instalarse en un rascacielos diseñado por  Renzo Pino, se encuentra en la intersección de la calle 41 y la Octava avenida en Manhattan y que fue inaugurado a fines de 2007. Arthur Ochs Sulzberger Jr. fue educado en la religión episcopal que profesaba su madre, aunque ahora se afirma que no practica ninguna religión.

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Comentarios y sugerencias

* YOM HA SHOA

Tradujo Alicia Benmergui

 


 

 

 

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NO OLVIDAREMOS!

 

El 27 de Nisán en Eretz Israel, el 19 de abril en la diáspora es la fecha en que los judíos recordamos y honramos la memoria de los seis millones de judíos asesinados en la Segunda Guerra  Mundial 

En la medida en que los recordemos, sus vidas, destruidas con tanta perversa crueldad por su condición de judíos, permanecerán en nuestro recuerdo, el de su pueblo y por lo tanto sus muertes no habrán sido en vano.

La historia del género humano ha conocido innumerables exterminios. Lo que diferencia a la Shóa, lo que ocurrió en la Europa del Siglo XX  es el proyecto de eliminación de todo un pueblo, y la utilización de la ciencia para cumplir más acabada y rápidamente con ese propósito. Nunca había ocurrido que personas que habitaran a gran distancia entre si, en Rodas o en Francia fueran arrestadas para ser deportadas a un lugar (Auschwitz), expresamente destinado a asesinarlos con métodos tecnológicamente muy avanzados para la época.  Del mismo modo, personas de origen europeo que vivían en otros continentes si eran apresadas, eran enviadas y padecían el mismo fin que sus correligionarios, ese es el motivo por el que se habla de la unicidad de la Shoá.

El Tercer Reich del Estado Alemán, el régimen nazi, con la colaboración parcial o total de gobiernos y de movimientos políticos afines se dedicaron a la destrucción sistemática de la población judía.  Si la guerra hubiera culminado de una manera diferente y los vencedores hubieran sido la Alemania nazi, la Italia Fascista, la Francia de Vichy, la Croacia de los ustashas, Hungría, Rumania y sus partidos de extrema derecha, así como tantos otros países europeos, no hubiera permanecido ni un solo judío vivo en los territorios que controlaban.

Homenajeamos en este día a todos los que lucharon y se rebelaron, a los Combatientes heroicos de los Guetos de Varsovia, de Vilna, de Bialistok, de los que se levantaron aun en  Auschwitz, Treblinka, Sobibor. A los partisanos, a aquellos que lucharon en todos los movimientos de Resistencia, y a todos aquellos cumplieron innumerables gestos de heroísmo y desprendida generosidad. A quienes se desprendieron de sus hijos entregándolos para que pudieran sobrevivir. Y recordamos a aquellos que nada pudieron hacer, a quienes nunca pudieron estar preparados para los actos de suprema crueldad y humillación a los que fueron expuestos .

A todos aquellos cuyos cuerpos quedaron amontonados como indignos deshechos, humillados y despreciados en la vida y en la muerte.

A todos ellos los recordamos, porque son parte de nosotros, quienes tuvimos la suerte que la encrucijada de la vida nos hiciera nacer después en otros tiempos y lugares y por eso pudimos eludir ese terrible destino.  A todos ellos, a muchos de los que seguro no ha quedado ni una sola foto, y nadie para mirarlas y reconocerlas, a todos ellos, a todos esos mundos de ilusiones, de sueños y esperanzas asesinadas, a todos ellos.

En este día el 27 de Nisán o el 19 de abril, 
los judíos los recordamos y honramos con nuestro amor y memoria.

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*RECORDANDO: 70º Aniversario del Levantamiento del Gueto de Varsovia

 

Homenaje al Levantamiento del Gueto de Varsovia

 

 

 

 

 

 

 

"Homenaje al Levantamiento del Gueto de Varsovia"


Se cumplen 70 años del Heroico Levantamiento del Gueto de Varsovia. En el permanente recuerdo y homenaje a sus combatientes reivindicamos el honor judío, donde jóvenes provenientes de veintidós movimientos juveniles judíos, la mayoría sionistas jalutzianos, se unieron con comunistas y bundistas, formando la Organización Judía Combatiente, capitaneados por el legendario Mordejai Anilevich del Hashomer Hatzair, de apenas 24 años de edad .

También lucharon valientemente los combatientes del Betar pero separados del resto. Todos juntos libraron la lucha armada que comenzó con la rebelión el 19 de abril y que culminó con la destrucción total del gueto el 8 de mayo, luego de 19 días de batalla. Estos jóvenes demostraron  en absoluta soledad que era posible resistir casi con las manos vacías al poderosísimo ejército nazi.  Pero su lección representa no solo el valor en la lucha armada, implica el apego a la vida representado en todas las actividades previas desarrolladas en el interior del gueto, en el estudio, intentando recrear una vida cotidiana, plena de un sentido trascendente, allí donde los nazis solo buscaban la explotación, la humillación y la aniquilación de su población judía.

Y más importante que todo, la enorme lección de solidaridad demostrada en todos esos actos y  porque habiendo podido huir y salvarse se quedaron trabajando y luchando con los suyos y por los suyos.  Hoy un monumento en pleno centro de la Varsovia reconstruida recuerda los nombres de los 220 combatientes.

Nosotros preferimos homenajearlos con las palabras del filosofo Michel Foucault:  El Levantamiento del Ghetto de Varsovia reivindica la dignidad humana. Varsovia siempre tendrá su gueto sublevado y sus cloacas pobladas

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