* Auspiciado por el Departamento de Cultura de AMIA
* Declarado de interés por el Centro Contemporáneo de Estudios Judaicos y Sionistas Organización Sionista Argentina
* Declarado de interés por el Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí - CIDICSef
* Auspiciado por el Departamento de Hagshamá, de la Organización Sionista Mundial www.hagshama.org.es

Año IV - Nº 70
31 de marzo de 2009 / 6 de Nisan de 5768
Ciudad Autónoma. de Buenos Aires - Argentina
Email  Cultural@arnet.com.ar
Editores:  Alicia V. de Benmergui - Salvador Benmergui
Edición quincenal

* Indice *

Judíos de Turquía
El mito de Franco y los Judíos
Comunidad Judía de Alessandria - Italia
RECORDANDO: Festividades

PESAJ:

El mundo ha girado una vez mas y ya nos hallamos en vísperas de Pesaj, tratando de que todo brille para que el Seder comience en el mejor de los ámbitos hogareños posibles y esto está relacionado con la eliminación del jametz. Cocinando las diversas variantes de acuerdo a nuestros orígenes para agasajar a nuestra familia y amigos del mejor modo posible, con nuestro guefilte fish, o con nuestra riquísima sopa de pecho, habas y verduras, o con los deliciosos kneidalajs. La casa estaré impecable, adornada con flores y el mejor mantel estará en nuestra mesa para agasajar en nuestro reino a nuestros seres queridos.

La keará estará preparada para ilustrar el relato de las historia del Éxodo, el jaroset nos recordará el barro con el que se hacían los ladrillos de las pirámides en Egipto, la lechuga y el apio con agua y sal nos recordará la amargura de esos días como el jrein la amargura de la esclavitud, el ala de pollo el brazo señala el camino del Exodo rumbo a la Tierra Prometida, el huevo duro nos recuerda el origen de la vida pero también como es costumbre entre los judíos, que las cosas tienen diferentes interpretaciones y esta es una de ellas, recordará que el Pueblo Judío es como el huevo, cuanto más lo hierven más duro se pone.

Tres matzot, una encima están envueltas con mucho cuidado, representan a los Cohanim, a los Levitas y al pueblo de Israel.  La lectura del Seder y los hechos que acontecieron en el pasado serán leídos en la Hagadá de Pesaj, las hay de todos los tipos y colores, algunas muy hermosas y artísticas, otras hechas por nuestros hijos, hay tantas como judíos y hay algunas muy viejas, con manchas de comida o vino y también de lágrimas, que pertenecen a nuestro patrimonio familiar.  También hay cuatro copas de vino y una quinta para brindar por la llegada de Eliahu Hanavi. En una jarra y un recipiente con que será volcado recordando las plagas y lo que sucedió en aquellos días y luego rápidamente y derramadaspara no contaminarnos con su contacto. El anfitrión, el padre, el abuelo se sentará como si fuera el rey de su casa (el único lugar donde un judío podía sentir la dignidad de su existencia) y esa noche que empieza con el Ma Nishtaná, todos los judíos recordarán como era ser esclavo, como era ser pobre, para que nunca se olvide de los que no son ni libres ni de los que no tienen nada. 

También en esa festividad que dura siete días, donde los judíos no comerán harina, y la matzá servirá para recordar la pobreza de los que deambulaban por el desierto, también los judíos atenuarán el goce de la celebración por el sufrimiento padecido por los egipcios en esta lucha por su libertad llevada a cabo por el Pueblo Judío. En esta que también es la fiesta de la primavera para nuestro pueblo queremos compartir el deseo de Jag Ha Pesaj Sameaj con todos nuestros hermanos y amigos.


Radio Sefarad de Madrid: MILIM Corresponsal en el Tiempo

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* Judíos de Turquía
  * Constantinopla - Estambul

Por Alicia Benmergui

*Judíos de Turquía*


Mezquita Azul Estambul

 

 


Sinagoga de Neve Shalom


Estambul: la heredera de dos imperios.

Estambul es una de las ciudades más antiguas y fascinantes del mundo.         Ha sido la capital de dos de los imperios más grandes e importantes de la historia. Cuando el poder y la belleza de la vieja Roma, la capital del cristianismo se eclipsó por muchos siglos y Europa misma se sumió en la barbarie y la ignorancia, Constantino convirtió a la antigua Bizancio en la Nueva Roma, heredera de la antigua gloria de Roma pero también la capital del cristianismo. No puede entenderse a la Cultura Occidental si se desconoce el papel cumplido por Constantinopla y por el Imperio Bizantino. Por otra parte, cuando Constantinopla es conquistada en plena decadencia en 1453 por los turcos otomanos, se convertirá en la todopoderosa y deslumbrante capital del enorme y poderoso Imperio Otomano, con el Islam como religión oficial.

Su caída y decadencia, tendrá lugar a comienzos del siglo XIX  con la revolución protagonizada por los militares y oficiales capitaneados por Kemal Ataturk, los Jóvenes Turcos. Esos militares derribaron al tambaleante Imperio convirtiendo a Turquía en una república, en un Estado moderno, y en un país de religión islámico en un Estado secular. Estambul dejó de ser la capital, siendo sustituida por Ankara pero todo ese pasado, es el patrimonio de Estambul, donde no solo la memoria y la de los otrora poderosos permanece. También allí se hallan los diferentes testimonios de una presencia judía, de diferentes vertientes, ininterrumpida por más de dos mil años. 

Toda una historia de casi dos milenios se halla instalada en su territorio y en ella y en esa ciudad totalmente cosmopolita, los judíos tienen su propia historia. En primer lugar por haber estado allí antes de que Constantino la convirtiera en la capital del Imperio Romano de Oriente y luego para su fortuna, con la llegada de los turcos otomanos que le dieron la oportunidad de vivir honorablemente formando parte de un mundo internacional bastante o muy tolerante para las costumbres  de la época. Basta recordar que en el siglo XVI, en Europa, la Inquisición quemaba judíos o herejes, y que en ese siglo se establecieron los guetos como sitio obligatorio de residencia para los judíos.

Constantinopla, Su fundación y rol en la historia

Cerca de mil años antes de que Constantino decidiese que su nueva capital fuera una ciudad cristiana situada en Oriente, un colonizador griego llamado Bizas navegó hacia a el nordeste a través del Egeo desde su residencia en Megara. Pasó  por el lugar de Troya, por los Dardanelos, y cruzando el mar de Mármara, llegó a la entrada del Bósforo, un canal estrecho entre Europa y Asia, de gran importancia estratégica que serpentea durante unos 27 Km. entre una doble hilera de colinas rocosas cubiertas de matorrales, hasta salir, finalmente, al mar Negro.

Bizancio fue llamada así por Bizas, en su honor, y conservó su nombre hasta que Constantino, el Grande la hizo su capital, llamándola Nueva Roma, pero más tarde fue conocida como Constantinopla, Ciudad de Constantino. La ciudad de Constantino se alzaba en un hermoso lugar que tenía defensas naturales y ventajas comerciales; dominaba la ruta marítima de norte a sur de Rusia al Mediterráneo. A lo largo de esa ruta, desde los puertos de la Rusia meridional y del Danubio, a través del Mar Negro y del Bósforo las naves llevaban trigo y pieles, caviar y sal, miel y oro, cera y esclavos.

Del sur, de los ricos vegetales de Anatolia y los vastos graneros de Egipto, llegarían grandes cargamentos de víveres para alimentar la reciente población de la ciudad. Constantinopla se alzaba allá donde las rutas terrestres de Asia a la Europa Oriental encontraban su más estrecho paso marítimo.

Así a Constantinopla, y a través de ella, de lugares tan lejanos como India, Ceilán y China, se transportaba marfil y ámbar, porcelana y piedras preciosas, sedas y damasco, áloes y bálsamo, canela y azúcar, almizcle y jengibre y muchas otras especies y medicamentos.

Cuando Constantino decidió trasladar la capital desde Roma, se propuso hacer de su nueva capital otra Roma, de ser posible más magnífica que la antigua.

Continuará

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* El mito de Franco y los Judíos


Franco y Hitler en Hendaya (1940)

Continua del margen derecho

... Afortunadamente para España, diplomáticos como Romero Radigales o Joaquín Palencia intentaron defender los derechos de estos súbditos españoles, pero sus iniciativas quedaron lastradas por las directrices del Ministerio de Asuntos Exteriores.
 
Un caso singular lo constituyó Angel Sanz Briz en 1944, ya tras el desembarco en Normandía y su extraordinaria actividad en Hungría.
 
Pero esta actividad, como ahora se ha podido conocer por su correspondencia con Castella, se llevó a cabo sin instrucciones de Franco y esto explica que dejara a su suerte a sus 1.898 protegidos ante el avance de las tropas soviéticas en Hungría. Sobre el número de judíos a los que España dio visados de tránsito, no hay datos fiables, al haber desaparecido los legajos sobre pasaportes e ingresos en el período 1940-91.

Si se puede señalar que la actuación del cónsul portugués en Bayona, en mayo-junio de 1940, permitió el tránsito por España hacia Portugal de miles de judíos, aparentemente sin otro visado español.

La documentación de los consulados españoles no permite afirmar que los diplomáticos españoles abrieron la mano en este período en la concesión de visados de tránsito y mucho menos tras la visita de Serrano Suñer a Alemania en septiembre de 1940 y el endurecimiento de los requisitos de entrada.

Con respecto al período posterior a la Operación Torch  y la ocupación alemana de la Francia de Vichy, en noviembre de 1942, el número de entradas en España de refugiados judíos sin visado español puede calcularse en unos 5.000. Para entonces, el curso de la guerra y la presión aliada ya permitían su permanencia en España durante meses, financiada por las organizaciones aliadas de socorro.

Antonio Marquina Barrio (autor con G.I.Ospina, de España y los judíos en el siglo XX)


Franco y Hitler en Hendaya (1940)

Entrecomillado  transcripto textualmente del artículo “un antisemitismo sin judíos”  Alfonso Lazo publicado en la revista La Aventura de la HISTORIA, año 1, Número 5, Marzo 1999

 

 


*El Mito de la Ayuda de Franco a los Judíos

La memoria histórica puede ser tergiversada y peor aun banalizada. Así ocurre con lo hecho por Franco en la Segunda Guerra Mundial con respecto a los judíos. No pueden ser ocultado ni negadas las actitudes antisemitas de quien en el Discurso de la Victoria, en el mensaje de fin de año 1939 dijo lo siguiente: 

 “ refiriéndose a las medidas antijudías que se tomaban en diversos países europeos: ‘Ahora comprenderéis los motivos que han llevado a las distintas naciones a combatir y alejar de sus actividades aquellas razas en que la codicia  es el estigma que las caracteriza, pues su predominio en la sociedad es causa de perturbación y peligro… Nosotros, que por la Gracia de Dios y la clara visión de los Reyes Católicos, hace siglos que nos liberamos de tan pesada carga, no podemos permanecer indiferentes ante la nueva floración de espíritus codiciosos y egoístas.”

Todo lo que hayan hecho Muguiro, Sanz Briz y Perlasca en Hungría fue por una cuestión de solidaridad humanitaria con las víctimas perseguidas, valentía y decisión personal.  

"El debate sobre lo que España hizo y lo que pudo haber hecho para atenuar el sufrimiento judío las persecuciones hitlerianas y las aterradoras dimensiones del Holocausto serán siempre objeto de debate, con frecuencia interesado.           En 1973, con la documentación proporcionada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Federico Ysart escribió España y los judíos en la Segunda Guerra Mundial que fue premio de la Editorial Dopesa. El autor concluía que los judíos salvados en España, adonde llegaron por diversos medios, fueron 48.000 y 8.000 más debieron su salvación a las actuaciones de los diplomáticos españoles en Budapest, Bucarest, Atenas etc.

Investigaciones más recientes dudan que la primera cifra ascendiera verdaderamente a 48.000 y la rebajan a 33.000/38.000. Esto fue así porque España exigió una enorme cantidad de requisitos para la entrada de judíos en nuestro país, fundamentalmente visados que debían llegar de Estados Unidos y Gran Bretaña que se mostraron premiosos en su gestión, tal como han demostrado Antonio Marquina Barrios y Gloria Inés Ospina (España y los judíos en el siglo XX).  Mientras una expedición de judíos permanecía aquí esperando esa documentación no se permitía la entrada de un nuevo grupo. ¿ Por qué tanta meticulosidad burocrática ante tan vital urgencia? Se han esgrimido, con razón, las presiones nazis y las enormes carencias materiales españolas. Pero eso, probablemente, no fue lo fundamental. Más importante parece la voluntad política de “No traerlos a España para instalarse en nuestro país, porque eso no nos conviene de ninguna manera, ni el Caudillo lo autoriza, ni los podemos dejar en su situación actual aparentando ignorar su condición de ciudadanos españoles”, le escribía en marzo de 1943 el ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Gómez Jordana, a su colega del Ejército, Carlos Asensio Cabanillas, a propósito de la petición de unos cuatro mil sefarditas – a los cuáles les correspondía la nacionalidad española por el Decreto de 1924 – que se hallaban en territorios dominados por el III Reich – la mitad en Francia – para que se les permitiera entrar en España. Haim Avni, historiador israelí y uno de los más acreditados investigadores de las modernas relaciones hispano- judías (España Contemporánea y el pueblo judío) investigó el asunto, hallando que sólo unos ochocientos de estos sefarditas pudieron salvarse aquí.

¿Por qué no todos? Porque se les exigía acreditar, según telegrama del ministro de Asuntos Exteriores a la embajada española en París:”con documentación completa satisfactoria nacionalidad suya (no carácter protegido) y de cada uno de los familiares que le acompañan, demostrando cumplimiento requisito de inscripción en el Registro Nacional y Registro de matrimonio cuando le acompañe esposa y el nacimiento de hijos si estos le acompañan . . .advierto a los solicitantes de visado que las autoridades españolas se encargarán de fijar la ciudad de su residencia, que no abandonarán sin autorización previa .. .”( Firmado, Jordana, 18 de marzo de 1943)

No menos ilustrativa es la carta de Gómez –Jordana al general Luis Orgaz, alto comisario de España en Marruecos, de 30 de diciembre de 1943.”. . .Estos sefarditas, con nacionalidad española indudable y documentación completa que lo acredita, pidieron venir a España, encontrándose algunos de ellos en campos de concentración de Alemania. El  problema tiene gravedad por cuanto no conviene en absoluto a nuestro país que aprovechando las circunstancias de la guerra actual, se nos llene España de judíos y, por otra parte, tampoco podemos negarles la protección a que tienen derecho por su nacionalidad; y aunque quisiéramos hacerlo, sería siempre una torpeza política por la repercusión que tendrían en el extranjero campañas que suscitarían contra nosotros, acusaciones a que daría lugar suponiéndonos una política antisemita copiada de la de Alemania. . .” (José Antonio Lisbona, Retorno a Sefarad)

“La política española con respecto a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial  puede definirse en términos generales como de obstruccionista y discriminatoria, incluso para los judíos nacionalizados españoles. Esta definición se demarca claramente de los planteamientos apologéticos, propagandísticos y deliberadamente falseados que se han venido manteniendo desde el final de aquel conflicto. Esta caracterización es fruto de un minucioso repaso de la documentación disponible en los principales archivos europeos y norteamericanos y también de los incompletos archivos españoles. Sobre esta cuestión, hicimos ya un amplio estudio que se publicó en 1987.

En primer término, hay que señalar que independientemente de los cientos de miles de judíos sefarditas existentes en Europa antes de la guerra, había entre  cuatro y cinco hebreos que se habían acogido al real decreto de diciembre de 1924 y que, en consecuencia, tenían la nacionalidad española y estaban inscritos en su mayoría en los consulados españoles. Este hecho marca la diferencia, a la hora de comparar la política española con la del Reino Unido, claramente obstruccionista. Otro punto a recalcar es el apoyo o simpatía de la inmensa mayoría de las comunidades judías de diversos países y de España hacia el bando republicano durante la Guerra Civil y, en concreto, hacia los partidos izquierdistas y el comunista. Ello, junto a la consideración de que de nuevo el decreto de expulsión de los Reyes Católicos había vuelto a cobrar virtualidad, en función también de la supresión legislativa y la supresión de la libertad de cultos, hizo que los judíos nacionalizados españoles no pudiesen venir a España, incluso a pesar de disponer de medios de transporte y, en ocasiones contando con la presión de los propios alemanes, o el hecho de que se encargase al Joint Distribution Committee que costease su estancia y salida de España.

En pleno apogeo del holocausto judío, ningún grupo de judíos sefarditas podía entrar a España hasta que no hubiera salido el grupo que había entrado con anterioridad. Esta política impidió la salvación de miles de judíos españoles, al no hacerse cargo el Gobierno español de los costes de estancia y transporte al Norte de Africa, junto con la oposición de las organizaciones de socorro a correr los estos gastos que ello generase.Un tercer punto significativo, ligado al anterior, es la creación en España de un archivo policial especial para los judíos, tanto residentes como en tránsito, en función de su especial peligrosidad. A ello se añadieron, durante el año 1943, los intentos de expulsión de judíos que habían estado residiendo en España desde 1933, incluso estando casados con españoles.

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* Comunidad Judía de Alessandria - Italia
  * Judíos de Alessandria - Sinagoga


Sinagoga de Alessandria Via Milano

 


Interior de la Sinagoga de Alessandria

La sinagoga fue construida entre 1867 y 1870. Un primer proyecto, a cargo del Ing.Giacomo della Torre fue presentado en 1858; en 1867 fue aprobado el del Arq.Giovanni Roveda cuyas obreas finalizaron en 1870.
 

Fuente: Comunita ebraica di Torino, Kol ACILBA Nº 23 /4.04.2003,  Da Wikipedia ,l' enciclopedia libera

 


*Alessandria es una pequeña ciudad italiana, de cerca de 12.000 habitantes situada en el Piamonte. En el año 1490, se radicó el primer judío, Abraham, hijo de Giuseppe Vitale de Sacerdoti. (el origen es desconocido, tal vez provenían del sur de Francia). En esos momentos, la ciudad formaba parte del Ducado de Milán.

Pasaron diez años y los ancianos de la ciudad, constataron que Abraham estaba en la ciudad y firmaron con él una CONDOTTA (un documento por el cual se permitía a los judíos vivir en la ciudad, y a la vez crear un banco de préstamos), asegurando sus derechos y tutelaje, Abraham había sido autorizada para abrir un préstamo bancario en Alessandria, es el principio del judaísmo de Alejandría.

Con este tratado los judíos tenían un lugar donde vivir, trabajar, profesar su propia fe sin ningún tipo de impedimentos, y por otra parte las autoridades podían hacer frente a la falta de dinero provocado por la desaparición del Banco de Empeño, destruido por los franceses en 1499 cuando estos habían saqueado la ciudad. Además, entre los años 1500 al 1504, la peste se apoderó de la vida de sus habitantes y para colmo de males en 1511 un terremoto golpeó terriblemente a la ciudad.  En el año 1590, luego de 35 años de la Bula “Cum nimis absurdum” Felipe II de España ordenó la expulsión de todos los judíos del estado de Milán.En el transcurso de ocho meses los judíos de Alessandria debieron abandonar sus hogares. Simón Vitale Sacerdote hijo de Abraham, se fue a Madrid a obtener del Rey un poder para poder permanecer en Alessandria con su familia alegando que su padre había prestado enorme ayuda a la Corte española. En total para aquella época solo se hallaban cerca de treinta judíos en la ciudad

Después de unos pocos años, nuevas familias llegaron a Alessandria: los Levi, Pugliese, Amar. A comienzos del siglo XVII los judíos alejandrinos con la llegada de nuevas familias (Levi de Veali, Montel, De Benedetti, Della Torre) eran 420.Los Saboya en 1723 crearon el gueto.. (El gueto fue establecido en 1724 en la zona donde Judíos se habían asentado en el siglo XV y finales del siglo XVI). A finales del siglo XVIII se añaden las familias Muggia, Cervidal, Pontremoli, Jona, alemán, Ottolenghi, Norsi, Luzzati, Bédarida.

El breve paréntesis napoleónico colocó en primer plano a numerosos judío: Lelio  Salomon, Abraan Vitale; Bonaiuto Matassia, Israel e Jacob Pugliese, Abramo Raffael Della Torre. Con la emancipación en 1848, los judios alesandrinos se destacaban fuertemente en los ámbitos políticos, culturales, económicos y militares  del reino de Saboya y luego en la Italia del Risorgimento. En 1871, se construye la sinagoga en la calle Milano, un ejemplo y monumento después de la emancipación, constituyendo el emblema y símbolo de una comunidad que había  logrado la riqueza, posición social, y estima, y que se sentía perfectamente integrada en la sociedad que la rodeaba. En la Primera Guerra Mundial murieron dos judíos: Mario Vitale y David César Amar, medalla de plata al mérito militar: sus nombres están escritos en el monumento a los jardines públicos de Alessandria.

Durante el fascismo,las leyes raciales de 1938  incidieron profundamente en la comunidad, provocando una disminución significativa en la vida económica, pero sobre todo una ofensa moral, una profunda decepción y humillación. Entre 1943 y 1944, veintisiete judíos alesandrinos fueron arrestados y deportados al campo de exterminio de Fossoli di Carpi. Ninguno de ellos regresó. La Sinagoga fue saqueada y parcialmente destruida por los fascistas en diciembre de 1943. En la actualidad, la comunidad ya no existe, es parte de la de Turín: solo quedan 10 judíos en la ciudad.

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RECORDANDO * Festividades
  * Timimona ó Mimona

 

En la víspera de Mimona, se acostumbraba dejar las  puertas de las casa abiertas, de modo tal que todas las personas se sintieran muy bienvenidas y pudieran compartir este evento familiar y comunitario tan especial y tradicional.

La costumbre de visitar amigos y familiares se mantiene vigente aun en estos días.  La gente suele saludarse con una bendición marroquí tradicional, "Tisado we’ Tirbacho"; una bendición de “abundancia, prosperidad y felicidad”.


El 23 de nisán –14 de abril, este año– las comunidades judías de origen marroquí celebran la Timimona (o Mimona), festividad de origen poco conocido. Este día es Isrú Jag, o día siguiente de las fiestas de peregrinación, en este caso Pésaj. A los efectos litúrgicos es semifestivo, y los sefardíes lo conocen como ‘salida de pascua’. Al acabar el octavo día de Pésaj, por la noche, cuando ya se puede introducir en la casa pan y alimentos con levadura (jaméts) se prepara una gran mesa en que se presentan huevos, levadura, dulces, pescado, harina, habas, lechuga y miel. Mientras la mujer queda en la casa recibiendo a parientes y amigos, el cabeza de familia hace su ronda de visitas. En Israel y otros países en que se han asentado judíos marroquíes, la costumbre ha ido imponiéndose entre el resto de los judíos

Uno de los motivos del festejo de Mimona es la entrada de jametz nuevamente a la casa, costumbre ésta ya conocida por los moros, especialmente de Tánger y Tetuán. 

Ellos vendían a los habitantes de la judería ramas de trigo y flores para adornar la casa y también durante el último día de Pesaj elaboraban especialmente  la zebda, manteca apenas amarilla y la leche fermentada (aleben), bien frescas para comer esa misma noche.  El procedimiento que realizaban consistía en colocar la leche de vaca en una “chekua” -cacerola- y revolverla constantemente hasta que se formara por una lado la manteca y por otro la leche fermentada. Esta actividad no podía ser realizada en esos días por los judíos por la prohibición de hacer cualquier procedimiento de leudado o fermentación en la semana de la festividad de Pesaj.

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© 2008 Alicia V. de Benmergui y Salvador Benmergui