* Auspiciado por el Departamento de Cultura de AMIA
* Declarado de interés por el Centro Contemporáneo de Estudios Judaicos y Sionistas *Organización Sionista Argentina*
* Declarado de interés por el Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí - CIDICSef
* Auspiciado por el Departamento de Hagshamá, de la Organización Sionista Mundial www.hagshama.org.es

Año 2 - Nº 44
15 de Febrero de 2008 /9 de Adar de 5768
Ciudad Autónoma. de Buenos Aires - Argentina
Email  Cultural@arnet.com.ar
Editores:  Alicia V. de Benmergui - Salvador Benmergui
Edición quincenal

* Indice *

El Judaísmo y la Cultura Europea - * Los Judíos y la "Belle Epoque" Segunda parte
Judíos de Libia - *Su Historia

Primer Almirante Judío en la Marina de los EEUU - Comodoro Uriah Phillips Levy
Recordando: * El pueblo judío honra a los Schindler españoles

* Reflexiones...

La elección  de los temas que publicamos en cada ejemplar de Milim Revista Digital obedecen al deseo de trasmitir la complejidad y riqueza del mundo judío, de su pasado y de la actualidad.

En la medida en que más nos adentramos en ese ámbito, es cuando más podemos percibir las diversidad que lo integran. Judíos azkenazim y judíos sefardíes, judíos árabes, judíos italianos, judíos latinoamericanos, judíos indios, judíos sionistas, judíos antisionistas, judíos possionistas, judíos conversos, judíos de izquierda, judíos de derecha, judíos de las múltiples variantes ortodoxas, judíos jasídicos, judíos reformistas o conservadores, judíos laicos o ateos, o judíos escondidos o cripto judíos,  etc.etc..

La mayor parte de ellos permanecen aferrados a la forma en que han elegido ser judíos, también existen aquellos que sienten su herencia como una pesada carga de la que es mejor prescindir y también están aquellos provenientes de familias que han intentado borrar su condición judía, y a veces en varias generaciones nos ha tocado conocer a algunos de sus miembros que quieren retornar, que quieren ser judíos e integrarse a la comunidad que consideran suya.

Siempre nos preguntamos cual es la razón de la permanencia del judaísmo, más allá de aquellos que creen que es parte del proyecto divino, y por eso nos dedicamos a tratar de mostrar la diversidad y la variedad de quienes lo componen entre otras razones para tratar de hallar una explicación o una definición. Pero siempre que lo intentamos recordamos la definición de un sociólogo acerca de los judíos que afirmó que era más sencillo definir a los judíos por lo que no son que por lo que son.

*Pero nosotros seguiremos intentado comprender o por lo menos saber.*

* El Judaísmo y la Cultura Europea                   *Continuación
  * Los Judíos y la "Belle Epoque" Segunda parte

 

*LOS JUDIOS Y LA BELLE EPOQUE


Castañas en Louvenciennes
Camille Pissarro

 


*Camile Pissaro*

 



Mane Katz

 

...Ahora bien, es necesario saber que la prohibición de representación para el judaísmo ha tenido un alcance muy relativo. Por absoluto que parezca el texto bíblico, su aplicación varió: hubo  manifestaciones de representaciones animales y humanas en el Templo de Salomón, basta con leer la Biblia para convencerse. Y cuando las prohibiciones fueron aplicadas, esta interdicción ha sido frecuentemente, pero no siempre, más relacionada con las escultura – la misma palabra en hebreo, pessel, designa a la vez al ídolo y a una simple escultura. Por el contrario, en cuanto se trata de obras en dos dimensiones, desde los frescos de Doura-Europos y los mosaicos de Beth Alfa, las imágenes de seres vivos, animales y hombres, son múltiples, incluso en los medios judíos más ortodoxos.   

Esta tradición se ha perpetuado a través de toda la Edad Media, casi hasta nuestros días, a través de las ilustraciones de las agadón pázcales, de las ketubot (contratos de matrimonio) y de la Meguillah de Ester.

Y es necesario no olvidar los frescos sobre madera de las sinagogas de Europa central: Chagall estaba muy orgulloso de contar entre sus antepasados a un pintor de sinagogas. Había pues, desde el principio, una tradición "de imágenes" y "de artistas", muy discreta, y muy pequeña, ininterrumpida en el judaísmo. Aun en Vitebsk, un Chagall adolescente en aquellos días, comenzó al principio un curso de pintura con un pintor local, Yehuda Penn.

Continua en el próximo número

Fuente :

Des artistes juifs à Paris entre 1906 et 1945 par Francine Szapiro - Extrait de L’Arche n° 546-547, août-septembre 2003

 

* Este artículo se desarrollará en tres capítulos consecutivos, a partir del número 43*

Por Alicia Benmergui

Camille Pissarro es uno de los maestros del impresionismo al lado de Renoir y de su amigo Signac; Jeanne Bergson, la hija del filósofo, seguirá pronto las lecciones de Bourdelle; Meyer de Haan, un judío holandés y Mogens Ballin, un judío danés, acompañarán a Gauguin en la aventura de Pont-Aven en 1890.

A partir de estos primeros años del siglo XX es por oleadas sucesivas y por estratos yuxtapuestos pero interconectados que se va a construir el aporte de los artistas judíos al desarrollo del arte contemporáneo en Francia.

Ciertamente no hay judíos entre los artistas más afamados: Pablo Picasso, católico andaluz, Demetrios Galanis, griego ortodoxo, Marie Vassilieff, rusa y también ella ortodoxa, Wladimir de Terlikowski, polaco católico, Georges Sabbagh, cristiano copto, Tsuguharu Foujita, japonés sintoísta hasta su conversión. . . muestran la universalidad de esta fuerza de atracción parisiense.

Modigliani

Sin embargo, el grupo de los judíos en este crecimiento es de todos, el más característico, los mejor definidos fueron ellos, que en su gran mayoría (a pesar de la inmensa excepción de Modigliani, y a pesar de los pasajes por París de los tunecinos, mas orientalistas, tales como Maurice Bismouth o Moses Lévy), son originarios de Europa central y oriental y además se hallaban unidos por una cultura común, marcada por el idish, lengua que en ese entonces se hallaba en su apogeo.

Marc Chagall (aunque el decía que prefería el ruso) y Borvine Frenkel se expresaban corrientemente en idish, como Michel Kikoïne, como Jaïm Soutine, como Isaac Dobrinsky. También se reencuentran en París, desde su llegada, en los mismos barrios y en las mismas calles, frecuentando los mismos cafés, los mismos lugares de trabajo, de angustias, de placeres o descanso. La Escuela de Paris y sus artistas judíos, 1905 y 1945, son también la clientela y la vida diurna y nocturna de los cafés de Montparnasse, del Dôme, de la Rotonde y de la Coupole, o de los jóvenes amargados y apasionados que se hacen fotografiar entre diez a quince de ellos alrededor de algunas tazas de café.

Los que "ya están instalados" o lo que sea que eso signifique, acogen a los recién llegados, en sus modestas habitaciones de hotel, o, en algún atelier, donde el más famoso es, sin discusión La Ruche, un extraordinario alojamiento de artistas de un escultor francés ultra clásico, Alfred Boucher. Este en un barrio todavía semicampesino y semiindustrial, hizo construir alrededor de la estación Montparnasse, con los materiales de recuperación de la exposición de 1900, una gran edificación casi circular, con ateliers alojamiento, con salas de trabajo, un teatro. . . El destinó este lugar, donde los alquileres fueron extremadamente moderados, para facilitar el trabajo de los jóvenes artistas que Boucher creía entonces que eran tan clásicos como él.

Pero muy rápidamente este circula muy velozmente en los cafés de Montparnasse que ayudan a los jóvenes que llegarán con estilos clásicos, jóvenes famélicos llamados Chagall, Pinkus Krémègne y que luego también llamarán allí a Soutine y a Kikoine, a Amedeo Modigliani  que se hallaba a la altura de un príncipe italiano arruinado. Y Alfred Boucher tendrá la suficiente apertura espiritual para aceptarlos. . . Jacques Chapiro ha relatado con mucha inspiración y gran sentido del humor la vida difícil de esos mendigos embriagados de pintura y de escultura, las penurias, las ratas disputando las cáscaras de sus modelos a Soutine, luego, el descubrimiento de estos genios y de sus obras maestras por algunos marchands más astutos que los otros y por los primeros coleccionistas, más frecuentemente norteamericanos o rusos que franceses.

La Ruche se convirtió muy rápido, en menos de un decenio, en uno de los centros más activos de acogida, creación y, a pesar de las condiciones de vidas difíciles, de apertura de estos pintores y de esos escultores, casi todos (pero no todos!!) judíos. El enjambre parecía haberse establecido no solo en los ateliers de la Ruche, también en las calles adyacentes. Raramente algunos se desplazaron a Montmartre, pero la mayor parte de los inmigrantes se instalaron en los alrededores de Montparnasse.

Emblemáticamente la participación de estos artistas en los primeros instantes del siglo XX estuvieron orientados hacia la modernidad y por cierto mayoritariamente. Es delante de las primeras obras de Chagall apenas llegado a Francia que Apollinaire descubrió el surrealismo, lo "surreal" – es aquí que de pronto surgió el surrealismo.

Es por los contactos que estos artistas mantienen con sus amigos de Berlin y de Munich que se trasplanta la trayectoria francesa de la experiencia expresionista al otro lado del Rhin. Georges Kars y Jules Pascin han pasado por Munich antes de llegar a París. La estadía en Paris, en 1906 y 1907, de un Ludwig Meidner, hoy todavía casi desconocido en Francia pero célebre en Alemania, toma valor de ejemplo: el futuro profesor de dibujo en la escuela Yavhne de Colonia (en 1935!) vuelve a la capital francesa para inscribirse en la Academia Julian, donde reencontrará numerosas futuras glorias de las cumbres parisinas.

La primera guerra mundial no marca en esta trayectoria más que una ruptura muy relativa. Algunos artistas judíos se van: Pascin se fue a Cuba y a los Estados Unidos (se convertirá en ciudadano americano), Chagall porque retornó a Rusia y se encontró aprisionado en Vitebsk y en Moscú por el conflicto surgido luego de la Revolución Rusa (no volvió hasta 1923 y cuando lo hizo llegó no demasiado bien). Kramsztyk vuelve a Polonia ; Willy Eisenchitz, que había llegado a Paris por su parentesco con Bergson vuelve a Viena. . .Pero la guerra, de hecho, está localizada en el frente mientras que en la retaguardia, en París, la vida continúa, normal con la caída de algunas bombas cercanas. Los pintores y los escultores crean, las galerías exponen, los marchands venden y desde el fin de las hostilidades, Paris – la París de los años locos- retoma con un ardor renovado su lugar indiscutido de capital artistística del mundo, mientras que la atracción que ejerce Francia sobre los jóvenes judíos de Europa Central y Oriental nunca ha sido tan fuerte.

Explicar la llegada de esos jóvenes artistas judíos de Europa oriental  y particularmente a Paris, es tratar de determinar porque los judíos eligieron París, por una cuestión más personal, más relacionada con temas del judaísmo.

En la capital, en París, reinó como amo absoluto el arte figurativo. Esta forma artística de expresión fue la que les permitió rebelarse más abiertamente contra una pretendida prohibición religiosa, según algunos, total y absoluta para los judíos, de representar seres vivos, animales o con más fuerte razón, humanos. Muchos han visto en esto una rebelión, una verdadera manifestación de rechazo al judaísmo y sus problemas, como si la fuga hacia París (o Berlín, o Munich…) pudiera ser entendida, en parte también, en el marco de una rebelión contra el peso de las tradiciones judías, o incluso contra el judaísmo mismo.

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  * Judíos de Libia   -  *Su Historia

 

*Historia de los
judíos de Libia*


*Antigua Apolonia


*Antigua Apolonia


*Antigua Apolonia

 

*Historia de los Judíos de Libia    Por Alicia Benmergui    Continuará 

*Hace algunos años,  cuando me hallaba en Israel viajé de Jerusalem a Tel Aviv al lado de un soldado joven y hermoso, a quién le provocó mucha curiosidad mi condición de argentina. Esa fue la razón por la que charlamos todo el tiempo, porque la intriga sobre nuestros respectivos orígenes era mutua. El trató lo logró, como muchos israelíes, especialmente los jóvenes, de hablar conmigo en castellano. Para mi también era motivo de intriga la nacionalidad de su madre, que era Libia, no así la de su padre que era polaco. No recuerdo haber visto nunca en la Argentina ningún judío libio o kurdo, como si me sucedió en Israel, así como una gran variedad de judíos procedentes de los lugares más insólitos e inesperados para mi. 

 Esa es una de las razones sobre la publicación de la historia de los judíos de Libia. Para el enriquecimiento de este relato utilizamos también como fuente el muy bello y melancólico relato hallado en una página italiana, Caffe Roma, escrita por David Meghnagii, una afamado psicólogo y escritor nacido en Libia y buscamos en otros textos y en la Enciclopedia Judía para poder contar una historia muy antigua sobre estos judíos que vivieron en el norte de Africa y todos los azares y vericuetos de un pasado que abarcó más de dos mil años.

Libia es un país que se encuentra en el norte de Africa, en la región ocupada por la Tripolitania y la Cyrenaica. Las fuentes reportan presencia judía más o menos para el siglo 312 a.n.e. Se supone que estos judíos fueron enviados como soldados por parte de los Ptolomeos, la dinastía reinante por ese tiempo en Egipto. Luego no aparecen otras menciones hasta la unión política de Egipto y la Cirenaica para el siglo 145 a.n.e. donde llega una nueva oleada de viajeros judíos que constituirán la comunidad judía de Teucheira, de cuya existencia dan cuenta los epitafios de las lápidas sepulcrales.

 En el año 88 a.n.e. los judíos protagonizaron un levantamiento contra los romanos, pero la Cirenaica se convirtió en una provincia romana en el 74 a.n.e. las inscripciones halladas en Berenice (Benghazi) pertenecen a los reinados de Augusto, Tiberio y Neron y demuestran la existencia de una comunidad judía bien organizada y rica, dirigida por un consejo, que poseía su propio anfiteatro así como una sinagoga. También la evidencia demuestra la existencia de comunidades judías urbanas anteriores al año 115 d.n.e en  Apollonia y Ptolemaica. La  judería bajo el reinado de Augusto se vio obligada a defender sus derechos, de enviar medio shekel a Jerusalem, pero luego sus privilegios fueron confirmados por el gobierno de Roma. Un sector de la comunidad de Cirenaica obtuvo el status que otorgaba la ciudadanía romana, y nombres judíos aparecen entre los graduados de gimnasia de la ciudad en Cirenaica y Ptolomaica. La mayor parte de la comunidad era considerada como un sector intermedio entre los residentes extranjeros y los ciudadanos. Sin embargo la judería de Cirenaica era preponderantemente rural. El grupo de Teucheira era mayoritariamente agricultor y es probable que en las cercanías de Benghazi la población existente tuviese un carácter rural. Los judíos de la Cirenaica eran además de agricultores, alfareros, navegantes, albañiles, tejedores, y orfebres. Los mercaderes se hallaban instalados en los puertos de Benghazi, Apollonia y Ptolemaica.  Los aristócratas judíos de Benghazi, Ptolemaica y la Cirenaica estaban muy helenizados, pero la mayoría de los judíos estaban relativamente educados y tenían un elevado índice de mortalidad infantil.

 Los judíos de la Cirenaica mantenían una sinagoga en Jerusalem en el siglo I d.n.e. En el año 73 d.n.e  Jonathan el Tejedor, un profeta del desierto, llegado de Judea, lideró entre los judíos pobres de la Cirenaica un levantamiento, fue aprehendido y sus seguidores fueron masacrados, el gobernador romano Valerio Cátulo aprovechó la oportunidad para ejecutar a  numerosos  judíos de los sectores acomodados y confiscar sus propiedades. Durante el período del Emperador Vespasiano, una parte de la población judía de la Cirenaica se trasladó a los confines del desierto, donde se establecieron sus integrantes. En el 115 de nuestra era, durante la segunda campaña de Trajano contra los partos, estalló una revuelta judía en la Cirenaica, Egipto y Chipre. Los rebeldes causaron duras pérdidas en todos esos lugares y aún más lejos todavía, en lugares más lejanos como Teucheira y áreas orientales, lo que sugiere, junto a la destrucción de templos romanos que tenían la intención junto a su líder, Lucuas o Andreas, a quien llamaban el rey de los judíos, de expulsar a los romanos de esa región.  Lucuas se cree que puede haber sido ajusticiado en Judea. Los judíos pudieron haber vivido ya otra vez en Ptolemaica en el Siglo III d.n.e y en el último período del siglo IV, las naves judías llegaban a la Cirenaica desde Egipto.

Hay mucha evidencia de la existencia de población judía en el país en la víspera de la conquista musulmana (642), y hay numerosas tradiciones judías relacionadas con sitios antiguos de la región durante el período bizantino. No se registra población judía en la Tripolitania, a excepción de Iscina, durante el siglo IV. Durante el siglo V se atestigua una población judía en Trípoli, con un gran número de eruditos judíos muy competentes.

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* Primer Almirante Judío en la Marina de los EEUU
  * Comodoro Uriah Phillips Levy


Comodoro

*Uriah Phillips Levy*

 

 

 


Jefferson House

 


Uriah Phillips Levy
nació en Filadelfia en 1792. Su madre era descendiente de la familia Nunez, los sefardíes que llegaron a Charleston en 1733, cuando tenía solo apenas catorce años se embarcó como camarero en un barco. Cuando estalló la guerra en 1812, se presentó como voluntario en el Servicio Naval de la marina norteamericana, ahí comenzó su carrera como marino, en un ámbito y en una época, muy poco amigable y tolerante hacia los judíos.

En 1913 fue capturado por los ingleses permaneciendo como prisionero hasta la finalización de la guerra. Porque no cejó en su empeño de continuar su carrera en la marina estadounidense tuvo que enfrentarse a la persecución antisemita de los oficiales navales que no solo lo retaban a duelo sino que lo enviaron a enfrentar seis cortes marciales por diferentes falsas acusaciones. No obstante toda esta dura oposición Levy llegó al comando de la Fota del Mediterráneo y logró el más alto grado de la carrera naval cuando fue nombrado Comodoro, que en ese momento era el cargo más alto dentro del rango de la carrera naval estadounidense y equivalente al grado de almirante en la actualidad..

Sin embargo y a pesar de todas las dificultades que implicaba su condición de judío para la carrera que había elegido, Uriah P. Levy mantuvo a lo largo de toda su vida una activa participación religiosa y comunitaria, fue el primer presidente la Congregación Hebrea de Washington y el 1854 fue el patrocinador del nuevo Seminario del Instituto Educativo Bnai Jesherun en Nueva York.  

Levy deseaba ser conocido y recordado por los grandes esfuerzos que realizó para abolir la bárbara costumbre del castigo con azotes de la marina de los Estados Unidos, abolición que se logró por aprobación de una ley del Congreso en 1850.

Recuperación de Monticello, la casa de Jefferson  

Uriah P. Levy consideraba a Thomas Jefferson como "uno de los hombres más grandes de la historia, que hizo mucho por la creación de una República en que las creencias religiosas de un individuo no fueran motivo de inhabilitación para la participación en la actividad política o gubernamental.”

 Pasados diez años de la muerte de ese presidente, en 1826, Levy compró su residencia que estaba en total decadencia, casi en ruinas. Comenzó un largo y costoso programa de renovación y restauración, incluyendo la compra de 2.500 acres adicionales para unirlos a la histórica propiedad. Después de su muerte  Levy en 1862, legó Monticello – la casa y la propiedad – al pueblo de Estados Unidos.

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* Recordando
  * El pueblo judío honra a los Schindler españoles

MADRID.
 
En la zona de facturación de la Estación de Metro de Nuevos
Ministerios se expenden «Visados para la libertad. Diplomáticos
españoles ante el Holocausto».


*Ángel Sanz Briz

*Eduardo Propper de Callejón
 
*Bernardo Rolland de Miota
 
*Sebastián Romero Radigales
 
*Julio Palencia y Tubau
 
*José Ruiz Santaella
 
*José Rojas Moreno

Por Antonio Astorga

Desde el jueves, y hasta el 24 de febrero, la Casa Sefarad-Israel, a
través de una sucesión impactante de grandes paneles, honra la
memoria de los diplomáticos españoles que durante la Segunda Guerra
Mundial prestaron una imprescindible y trascendental ayuda a los
ciudadanos judíos perseguidos por el nazismo.

Entre 1939 y 1945, miles de judíos víctimas de las abyectas leyes raciales de la lacra
nazi pudieron salvar sus vidas, y ganar la libertad, gracias al compromiso ético y a la labor humanitaria que, saltándose a la torera los dictados del franquismo, que callaba ante esas atrocidades, desarrollaron de acuerdo a su conciencia de bien diplomáticos españoles destinados en territorios bajo administración alemana o de los gobiernos colaboracionistas de los países ocupados.¿Quiénes y qué hicieron estos admirables hombres españoles «justos entre naciones»? [título que honra a las personas no judías que desinteresadamente se arriesgan por los judíos perseguidos].

Desde Hungría, Ángel Sanz Briz (encargado de negocios de España en Budapest en 1944) consigue que las autoridades magiares aprueben una lista de hasta 300 personas protegidas, y que se expidan pasaportes, por parte de la Legación de España, a 352 seres humanos, junto a cartas de protección en las que se decía que el titular tenía familia en España, y que se encontraba bajo la protección de la Legación. Sanz Briz alquila ocho inmuebles en Budapest con fondos donados por organizaciones judías, y los declara parte de la Legación. Un cartel advertía: «Anejo a la Legación Española. Edificio Extraterritorial». Se alojan allí 5.200 judíos que logran salvar sus vidas. Les proporciona techo, comida, asistencia médica y seguridad. Tras abandonar Hungría su labor es continuada por Giorgio (Jorge) Perlasca. Visados en «tránsito»
En Francia -donde había unos 300.000 judíos en 1940- Eduardo Propper de Callejón (primer secretario de la Embajada española en París, 1939-1941) concede «visados especiales en tránsito» a los que se acogen refugiados de todas las nacionalidades. Recibirá la Cruz de la Legión de Honor. En tierras galas Bernardo Rolland de Miota (Cónsul General de España en París, 1939-1943) evita la confiscación de los bienes de judíos sefardíes, intercede por 14 judíos españoles
enviados al campo de Drancy, y organiza la repatriación de otros 77,
labor que culmina Alfonso Fiscowich.
Sebastián Romero Radigales (Cónsul General de España en Atenas, 1943-1944) trata de organizar la repatriación por tierra, mar y aire a los judíos de origen sefardí. Ante las objeciones para su entrada en España, propone Marruecos. Entre marzo y junio de 1943 48.000 judíos de Salónica fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Romero Radigales actúa para intentar liberar a los deportados sefardíes. Saltándose las autoridades alemanas consigue trasladar a 150 sefardíes desde Salónica a Atenas.Ante la falta de respuesta del régimen de Franco sobre la
repatriación de los judíos sefardíes, Alemania propone como solución provisional su internamiento en Bergen-Belsen. Romero se opone, rotundo, busca el internamiento en territorio griego, que se excluya a niños y ancianos, y que el transporte se realice en las mejores condiciones posibles. El 13 de agosto de 1943 llegan a Bergen, tras
doce días de viaje, 367 judíos sefardíes, entre ellos 40 menores de 14 años y 17 mayores de 70 años. El Cónsul logra evitar la confiscación de los bienes de algunos sefardíes, que llegarán a España entre el 10 y el 13 de febrero de 1944.Julio Palencia y Tubau (ministro de la Legación de España en Sofía, 1940-1943) denuncia la legislación antisemita del Gobierno búlgaro, que afecta a 50.000 judíos, e intercede ante Bulgaria y Alemania para proteger los derechos y bienes de 150 judíos sefardíes. Se encara sin éxito ante las los nazis para evitar la ejecución del judío León Arie, cuyos hijos adopta para que puedan salir y reencontrarse con su madre. El embajador de Alemania en Sofía calificará a Julio Palencia de «fanático anti-alemán» y «amigo de
los judíos».
En Alemania José Ruiz Santaella (agregado a la Embajada de España en Berlín, 1944) y su mujer, Carmen Schrader, logran ocultar, y salvar, a tres mujeres judías, dándoles trabajo como servicio doméstico: Gertrud Neumann les pone en contacto con Ruth Arndt, que trabajará como niñera de sus cuatro hijos, y su madre, Lina Arndt, que lo hará de cocinera, al tiempo que envían ayuda y alimentos al padre, Dr. Arndt. Sobrevivirán ocultos. Y por último en Rumanía, José Rojas Moreno (Embajador de España en Bucarest, 1941-43) logra que se revoquen los decretos de expulsión dictados contra un grupo de judíos sefardíes y la promesa formal de que en el futuro ninguno sería expulsado.

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© 2008 Alicia V. de Benmergui y Salvador Benmergui