Por Alicia Benmergui
* Ketubot de Lugo *

Lugo
Ketubá, 1802
Menahem Cohen y Devora Pinto

Lugo
Ketubá 1815
Yaacov Sinigallia y Laura Sinigallia

Lugo
Ketubá, 1786
Mordejai Del VEcchio y Berakha Pesah

Lugo
Ketubá 1740
David Forti y Hava Sinigallia
El texto de las ketubot de Lugo estaba escrito, como era común entre los escribas judíos de la Emilia-Romaña, en caligrafía cuadrada. Tenían un sistema peculiar de escribir el día que solo se hacía en Lugo, esto ayudaba a identificar al escriba aun cuando la ketubà era de una ciudad vecina.
No todas las familias de Lugo podían permitirse encargar ketubot ricamente adornadas o pintadas. Muchos de los ejemplares todavía existentes son pequeños pergaminos sin ninguna decoración en colores. A pesar de todo y aún en este caso hubo una tentativa de mejorar el aspecto exterior.
Fuentes: Tratto dal saggio "L'età d'oro della decorazione della ketubà a Lugo" di Shalom Sabar e da scritti di Ines Miriam Marach e di Antonio PirazziniTratto dal saggio
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*Historia de la ketubá in Italia (Continuación número anterior)
Aunque la tradición de iluminar la ketubá no es solo italiana, fueron los judíos italianos los que elaboraron los contratos más suntuosos en un período de cerca de 200 0 250 años. En realidad, la ketubá adornada ocupó un espacio tan importante en la vida de estos judíos que las familias ricas competían entre si para tener la mejor y más bella para llamar la atención de los invitados a la boda.
En algunos casos, las autoridades comunitarias para limitar la competencia y el nivel de gasto en su elaboración ponían un límite a la cifra que se podía gastar por su preparación. La típica ketubá italiana era diseñada sobre un gran pergamino, preparado con la piel de una animal muerto ritualmente, es decir kasher. Frecuentemente era profusamente adornada en la parte superior o en la base, es decir en la zona del cuello del animal. Según la tradición de la Comunidad involucrada, el texto del contrato estaba escrito sobre una columna central (por ejemplo en Roma y en Ferrara) o sobre dos columnas (en Livorno y en Venecia).
Los motivos decorativos populares eran colocados en un portal o sobre un fondo arquitectónico, algunos se refieren al matrimonio mismo y a sus valores, mientras que muchos otros son de carácter más general. Un componente esencial de los diseños es el representado por las flores, las guirnaldas y los motivos florales en colores brillantes. También son comunes los angelitos heráldicos que sostienen cintas al viento o escudos. Si bien los judíos italianos no recibían oficialmente títulos nobiliarios, estos últimos son frecuentemente reemplazados con los blasones de la familia de los esposos.
Otros motivos característicos son los signos del zodíaco, las alegorías de las cuatro estaciones, los cuatro elementos, los cinco sentidos, los símbolos de las doce tribus, vistas convencionales del Templo y de Jerusalem, los objetos del Templo, una amplia serie de episodios bíblicos, los retratos de las esposa y del esposo, escenas de casamiento, etc. En Roma, los artistas preferían representaciones alegóricas no necesariamente pertenecientes al matrimonio y sus valores.
A la riqueza de las ornamentaciones artísticas los escribas agregaron grandes inscripciones decorativas existentes en los versos bíblicos, detalles de los ritos matrimoniales, augurios, bendiciones y textos poéticos nupciales relacionados con los ideales y a las virtudes del matrimonio y de la vida de familia, también las narraciones trataban sobre comentarios de los contrayentes. En otros casos sirven para subrayar el sentido de las imágenes ilustradas: por ejemplo la corona pintada en la parte superior de muchas ketubot era acompañada del Proverbio "Una Mujer Virtuosa es la Corona de su Marido".
Otras tienen las bendiciones tradicionales y versículos bíblicos, algunas ketubot incluyen pasajes poéticos nupciales compuestos expresamente por escritores judíos italianos. Debe también notarse que en muchos casos las inscripciones judías se hallan inscriptas en caracteres minúsculos que forman varios diseños y formas. Esta técnica, denominada "micrografía", es típica de la Edad Media.
La ketubá en Lugo
En Lugo los matrimonios frecuentemente parecen haber sido celebrados con personas pertenecientes a otras comunidades judías: Ferrara, Cento, Senigallia, Ancona, Roma, Venecia, Rovigo, Mantova y Florencia, 22 casi sobre 32; mayormente los inclinados a casarse fuera de Lugo eran los hijos varones, los padres tendían a casarse con mujeres de Lugo, constituyendo para ello una dote de 200 escudos, menos que la entregada por los padres de las judías forasteras que se casaban con judíos de Lugo.
Uno de los estilos decorativos de mayor difusión en Lugo es conocido a través de numerosas ketubot elaboradas entre 1770 y el primer decenio del siglo XIX . El primer ejemplo se registra en un contrato inédito de 1773, conservado en una colección privada de Tel Aviv. Todavía el contrato que muestra la mejor interpretación de este tipo y que reúne todos los elementos, que se ven parcialmente entre otros ejemplares, es la ketubà de 1782 del Idische Museum de Basilea. La técnica utilizada en Lugo consiste en un borde externo con medallones con los signos del zodíaco, cinco episodios bíblicos y flores, el borde interno sirve de marco rectangular al texto y en una delicada técnica, representa aves, leones, ciervos y un águila de dos cabezas entrelazadas. El esquema de este pergamino está dibujado en forma de bulbo.
En la primera mitad del Siglo XIX cuando el arte de la ketubà decorada a mano estaba en declinación en casi toda Italia, la comunidad judía de Lugo continuó produciendo ejemplares de cierta importancia algunos de los cuales son todavía más atrayentes que aquellos realizados en el Siglo XVIII.
Características de las Ketubot de Lugo
Las ketubot de Lugo fueron escritas según una formula establecida con pocas o ninguna variante significativa desde el primer hasta el último ejemplar todavía existente. El texto de una ketubá está escrito en una única columna y no están nunca redactadas allí las condiciones especiales. Un elemento característico del texto está representado también por las cláusulas económicas establecidas. Al revés que otras ciudades italianas (por ejemplo Venecia, Roma, Livorno), donde las sumas efectivas son establecidas en la ketubà, en Lugo las sumas no son reveladas, la dote es fijada en la cantidad convencional de una cantidad de plata pura
A esta suma el marido agregaba la misma cifra en compensación en caso de divorcio o muerte, doblando la suma previamente estipulada. En toda la Emilia-Romaña, comprendidas las comunidades judías en las principales ciudades de Ferrara, Reggio Emilia, Modena, Bologna, las ketubot determinan un cantidad específica como regla y esta parece ser una vieja costumbre judía italiana, mientras las cantidades reales establecidas en las ketubot de Venecia y Livorno reflejan la influencia sefaradí. El elemento más vistoso de la ketubà de Lugo está constituido por el nombre del día del matrimonio, en las ketubbot se omite la palabra yom = día y delante del nombre del día de la semana se pone la palabra be . Asi como era común en las otras comunidades italianas, la exacta ubicación de la ciudad está indicada con el nombre de los ríos vecinos u otras fuentes de agua.
En el caso de Lugo la formula introductiva, donde se anuncia la fecha y el lugar es: "El (día de la semana, en el día del mes y del año judaico) de la Creación del Mundo, como acostumbramos a contar en Lugo, situados entre los ríos Senio y Santerno".
El nombre de los esposos y de las esposas muestran algunos de los apellidos más importantes de Lugo (por ejemplo Sinigallia, Forli, Del Vecchio, Treves, Zalman, Da Fano, Gallico, Forti, Viterbo). Estas familias han tenido algunos de los más eminentes rabinos en los anales del judaísmo italiano. Muchos de ellos firmaron como testigos sobre las ketubot aquí examinadas. Los contratos demuestran que muchos esposos nativos de otras ciudades de la Emilia -Romaña vinieron a Lugo para casarse. Así por ejemplo, Bella Fior Massarani, (Lugo 1798), era nativa de Ferrara llegada a Lugo después de la muerte del primer marido.
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Juderías de Portugal

Portugal -Judería de Castelo de Vide

Sinagoga de Belmonte - Portugal

Sintra - Portugal - Judería
Por Alicia Benmergui
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Portugal, como todos los países europeos, tiene una larga historia, todo eso se refleja en la variedad y contraste de sus distintas ciudades y aldeas, y aun dentro de ellas. Todos los invasores y habitantes han dejado sus huellas y una herencia que los portugueses han mantenido y saben preservar.
Esto ha dotado al país de una belleza única porque el paisaje está dotado de una gran hermosura natural, hermosas playas y un entorno montañoso, que constituyen un precioso escenario para los visitantes.
Portugal al igual que España fue el lugar por donde pasaron y se quedaron numerosos pueblos. Entre ellos se registra con pruebas documentales presencia judía en el siglo V d.n.e., en el territorio que hoy es Portugal
En el siglo VIII, cuando se inicia al período musulmán, se encuentran ya grandes núcleos de mercaderes judíos en las regiones dominadas por los musulmanes. Entre los años que van de 1139 a 1185 es el período en el que se forma y se independiza el Reino de Portugal. Durante el reinado de Don Alfonso Henríquez, el primer rey, había comunidades judías en las ciudades reconquistadas a los moros. El rey designó a Yahia Ben Yahia como Gran Rabino.
De 1185 a 1481, la vida de esas comunidades continuó existiendo aún cuando en otras regiones de Europa occidental habían expulsado a los judíos, hubo algunos que se desempeñaron en importantes cargos dentro de la corte. En 1492 los Reyes Católicos emiten la orden de expulsión de los Reinos de Aragon y Castilla de todos los judíos que no quieran convertirse al catolicismo. Muchos de los que decidieron permanecer dentro del judaísmo se dirigieron a Portugal como el refugio más cercano. Algunos de ellos se instalaron en las aldeas cercanas a la frontera, o en la zona de Serra Da Estrela, donde ya existían antiguas comunidades judías. Como el fue el caso de Castelo de Vide que es una ciudad situada aproximadamente a 550 metros de altitud y a 16 Km. del territorio hispánico.
Durante algún tiempo, buscaban un refugio dentro del territorio portugués. La cercanía con la frontera, hizo que por este lugar fuera un lugar de tránsito muy frecuentado para los refugiados judíos expulsados de Castilla. En diciembre de 1496, el rey Manuel I publica un Edicto de Expulsión de los judíos, pero en 1497, el monarca impone la conversión forzada de modo que la población judía de Portugal pasó a formar parte del sector conocido como "Cristianos Nuevos". Muchos de los conversos continuaron con la práctica secreta del judaísmo, integrando el grupo de los llamados marranos o anusim. Con el paso del tiempo muchos de estos criptojudíos abandonaron Portugal, dos de los más importantes fueron Gracia Méndez y su sobrino Joao Míguez.
Gran parte de los judíos que se instalaron en Amsterdam eran de origen portugués. Pero muchos de ellos se quedaron, y actualmente se pueden recorrer y conocer las antiguas juderías, donde los cristianos nuevos continuaron con la práctica secreta del Judaísmo. Numerosas poblaciones poseen juderías, donde se han hallado las edificaciones y las marcas propias de una vida cotidiana mantenida en las costumbres judías.Los judíos pudieron retornar a Portugal y la práctica abierta del judaísmo fue autorizada para comienzos del Siglo XiX.
Durante el siglo XX y en la actualidad muchos descendientes de estos antiguos marranos están tratando de retornar al judaísmo e integrarse al Pueblo Judío. Tal vez como ha ocurrido en toda nuestra vieja historia, y acaso esa sea una de las razones de la tan larga continuidad judaica.
Las aldeas se han mantenido dentro de las murallas como lo hacían hace casi mil años. En tanto otras ciudades, como Porto en este caso, pese a que su pasado se remonta a la época de los romanos, es sumamente moderna y vital. Como Lisboa, una bella capital “antigua y señorial”, como dice el fado cantado por Amalia Rodríguez. Tan celebrada y bien descripta por Tabuco en la novela “Sostiene Pereira” que le puso ese nombre a su personaje en honor a los judíos portugueses que llevaban el tradicional apellido Pereyra. Todo nos remite a un antiguo pasado, pero también al lugar de intrigas representado por la vecindad con España durante la Guerra Civil y luego en la Segunda Guerra Mundial, donde hallaron refugio y escondite tantos perseguidos.
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